28 diciembre 2006

Piojos en el cielo

Al cielo de Sevilla parece que le pica la barriga, y por fin se han decidido ha rascarle un poco, proyectando un rascacielos para Puerto Triana -un espacio edificable que hay en la Isla de la Cartuja, donde fue la Expo-. Para mí ya era hora de que se decidieran a abrir la veda y dejaran construir rascacielos. La prohibición ésa de no construir edificios más altos que la Giralda me parece una tontería. Si es necesario edificar en altura, habrá que hacerlo. Y lo es, porque Sevilla es una de las ciudades más extensas en relación a la población que alberga, y el término municipal está prácticamente agotado. Además, la edificación en altura puede resolver muchos de los problemas de tráfico que no sé por qué extraño motivo se producen en esta ciudad. El extraño motivo son los políticos que por aquí gobiernan y han gobernado.

Estos son los proyectos que se pueden llevar el gato al agua. Hace unos años hubo otro proyecto de Ricardo Bofill que pudo salir, y que no estaba nada mal. Pero de lo que hay ahora, ¿cual os gusta más a vosotros?



Creo que el proyecto de Arquitectónica es el que va primero en la opinión del público, pero a mí me gusta mucho el de Pelli, por su sobriedad. El de Zacra no me gusta nada y me recuerda a otros rascacielos, y el de Isozaki no está mal. Pero yo me quedaría, llamadme antiguo, con el primer rascacielos que se construyó en Manhattan, y que es el Flatiron Building, mi favorito:


22 diciembre 2006

Habla, amigo y entra



Esas palabras fueron la llave de la entrada en Moria. Solo había que decir amigo, Mellon para abrir las puertas. pues eso, me sorprende ver que por el blog pasan cientos de personas... Cuando puse el contador, hace unas tres semanas y media, no sabía que tantos iban a fisgar y tan pocos a dejar un comentario... Es fácil hacerlo, sólo tienes que pinchar en "comments" al final de cada post y listo. Un "hola", un "me ha gustado" o un "eres un payaso" bastarán.

Por otro lado aprovecho el post para desearos una Feliz Navidad...



Nada de prósperos años nuevos que nunca lo llegan a ser para mí. Parece que cuanto más me lo desean menos se cumple y no quiero que os suceda lo mismo.

P.D. Las imágenes no son mías y no puedo citar al autor... ¡El cyberespacio supongo!

18 diciembre 2006

Sobre "pre-embiones"

Esto me llegó en un email, y me parece bien colgarlo en el blog:

"Científicos españoles rechazan el concepto de “preembrión”

Redacción - 12/12/2006 El manifiesto señala que hay datos que hacen "inadmisible desde un punto biológico identificar al embrión como una simple masa de células, ni siquiera en los días anteriores a su implantación"

Más de 200 científicos y profesores universitarios han expresado su discrepancia, en un manifiesto hecho público ayer, hacia algunos contenidos del Proyecto de Ley de Investigación en Biomedicina, que se debatirá el próximo jueves, día 14, en el Congreso de los Diputados.

El manifiesto señala que hay datos que hacen "inadmisible desde un punto biológico identificar al embrión como una simple masa de células, ni siquiera en los días anteriores a su implantación", y añade que, a partir de esos datos, es preciso admitir que "el embrión se trata de un organismo individual de la especie Homo sapiens, ciertamente en estado incipiente de desarrollo, pero no por ello merecedor de un estatuto biológico distinto al del adulto".

Respecto a la transferencia nuclear, señalan que "los organismos clónicos que llegaran a producirse en este último proceso serían auténticos embriones humanos, capaces, por tanto, de desarrollarse hasta dar lugar a un organismo adulto si se implantan en un útero aceptor".

El manifiesto también advierte de que, desde un punto de vista científico, "no tienen sentido las distinciones semánticas, como la que se introduce al llamar preembrión al embrión obtenido por fecundación 'in vitro'".

Finalmente, ante las referencias que el mencionado anteproyecto hace al uso terapéutico de células madre, los autores señalan que las de origen embrionario no han dado lugar hasta ahora a aplicaciones terapéuticas en seres humanos, mientras que las células madre de origen adulto, cuyo empleo no plantea especiales objeciones éticas, han dado lugar ya al tratamiento de más de 70 patologías humanas.

Por ello, los firmantes del manifiesto hacen "un llamamiento a los científicos y a los medios de comunicación para que eviten la creación de falsas esperanzas en el uso de células madre de origen embrionario" al tiempo que ponen de manifiesto "la necesidad insoslayable de potenciar la investigación básica y clínica en medicina regenerativa".

El manifiesto –promovido por Luis Franco Vera, de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales y catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Valencia– ha sido firmado por 14 académicos, dos científicos galardonados con el Premio Jaime I, 39 catedráticos universitarios y más de 150 investigadores y profesores."

15 diciembre 2006

El silencio

¡El silencio! Tantas cosas nos decíamos en el silencio. Tantos sentimientos compartidos, tantas ilusiones, tantos deseos... Nosotros sí que sabíamos apreciar el silencio. Son en estos momentos cuando entiendo los problemas conyugales que se derivan del silencio. El marido, cansado de trabajar, llega a su casa, deseando disfrutar del merecido descanso, donde le esperan su amantísima mujer y sus queridos hijos. La esposa, también cansada de trabajar (nunca me he opuesto a que la mujer trabaje), llega a casa (o ya estaba allí) deseando contarle al marido todas las peripecias que ha vivido en ese día tan tremendo. Sean cuales sean. Margaret Thatcher le contaría a su esposo que le ha declardo la guerra a Argentina por culpa de las Malvinas. Maruja Gómez Téllez le contará al suyo que la vecina del quinto a puesto a secar los calzoncillos chorreantes de su marido sobre la ropa que ella había tendido antes y que no ha habido manera de que se secara... Cada una cuenta lo que puede pero todas tienen que contar, que hablar, que romper ese silencio tan necesario para el hombre. El hombre se resiste. Los niños gritan. La mujer grita a los niños. El hombre se recluye en sí mismo. El niño rompe un plato. La esposa rompe otro plato en la cabeza del niño mientras le cuenta a su marido lo mermada que está la vajilla. El hombre se resiste aún más y, como resultado final de toda esa resistencia, de toda esa lucha por huir de los problemas laborales, por atender a su mujer, por no tirar el niño por la ventana... crea su propio silencio.

Así, como lo oyen. El hombre, en el único espacio de libertad que goza cuando se casa (salvo que lo haga con una psicóloga descarada), en su propia cabeza, crea el silencio. Y la mujer le habla y él, con cara de bobo, responde "sí, querida". Y ella le cuenta que el fin de semana que viene dan una fiesta los Fernández por el cumpleaños de la esposa, Cloti (que no es una gallina) y él le responde: "sí, querida". Y ella le dice que a ver si se pasa a comprar un par de botellas de vino, pero no del corriente que toman todos los días, sino uno de cuatro o cinco euros, de esos que se llaman "reversas" o algo así, y él le responde: "sí, querida". Y así día tras día, año tras año, y llega la fiesta de los Fernández y Cloti (que no es una gallina) se queda sin su vino. Y llega la Navidad y doña Maruja se queda sin Cloti (que ahora es un pavo, hembra claro). Y luego surjen los problemas conyugales.

-¡Que no me escuchas cuando hablo! -Dice ella.
-¡Que no paras de hablar! -Dice él
-¡Que esto no hay quien lo soporte! -Dice ella.
-¡Lo que no hay es quien te soporte a ti! -Dice él.
-¡Sí!¿Pues a ver qué harías tú sin mí! -Dice ella.
-¡Qué pasa, que me estás amenazando! -Dice él.
-Yo no te amenazo, sólo digo lo que digo, y lo que digo es que no me escuchas, y así no hay quién viva, que no haces nada, que no puedo contar contigo para nada, que sólo piensas en ti y lo demás te importa un comino. Porque si al menos te importara un rábano, que esos sí que te gustan y bien que te los comes cuando te los pongo. Pero ni siquiera me lo agradeces: llegas aquí, te sientas y quieres que todos te sirvan como si fueras un rey y no te das cuenta que yo también estoy cansada de trabajar...

Pero él ya hace un rato que se ha encerrado en su mutismo y corta el relato de su mujer, sin darse cuenta, como un mecanismo automático que se estropea y salta cuando menos te lo esperas:
- Sí, querida.
La esposa, como confirmada en todos sus pesares, rompe a llorar.
-¡Lo ves como no me escuchas!
El marido, al darse cuenta de su error, se acerca a ella con palabras cariñosas, de consuelo.
- Perdona Marujita, no lo volveré hacer. Lo siento de verdad. Lo siento tan de verdad que lo siento hasta en el silencio de mi cabeza.
Pero ya es muy tarde y Maruja, o cariñosamente Marujita, le rompe otro plato en la cabeza al marido y se va a llamar por el teléfono de su habitacióna su madre o a una amiga para que le escuchen.
Ahora sí que hay que comprar una vajilla nueva.
Y como si de una voz de ultratumba se tratara le parece a él que escucha a su suegra, que está hablando por el teléfono del dormitorio con su esposa:
- ¡Si ya te dije que ese hombre no te iba a traer nada más que disgustos! Si me hubieras hecho caso ya estarías con Manolo, que mira lo bien que le va a él en el concesionario que ha montado, y que es miembro del club de golf...
Se había producido la catástrofre. Su suegra había conseguido invadir el sacrosanto santuario de su silencio, como si de un fantasma se tratara (aunque él nunca dudó de que no lo fuera). Y lo que es peor, ¡¡¡Manolo también!!!
Y rompió a llorar porque los hombres, cuando atacas lo que más quieren, cundo se ven privados de su tesoro más preciado, también lloran. Y la esposa, que en realidad no estaba hablando con su madre porque comunicaba el teléfono oyó detrás de la puerta del dormitorio los sollozos de su marido. Y compadecida con ese corazón tierno que sólo tienen las madres y algunos pollos capones salió del dormitorio y se quedó mirándole a él. Él levantó la cabeza y se quedó mirándole a ella.
-¡Marujita! -dijo él.
-¡Manolo! -dijo ella. Entonces se dio cuenta de su error, pero ya era demasiado tarde para rectificar. Optaron por divorciarse, como una familia moderna. Pero también pueden llegar a salir las cosas bien si en vez de decir ella Manolo hubiera dicho Ramón, que es como se llamaba su marido. Ni siquiera eso, conque hubiera dicho "¡Carajo!" estoy seguro de que se hubieran reconciliado.

Un poco de "La cabra"

Este es un extracto de una novela que comencé, La cabra, y que creo que se puede leer. Fue por mayo de 2004, todavía no había ley antitabaco, pero ya la barruntaba...:

[...]Ingentes y vastos tratados (alguno de ellos también bastos) se han escrito para demostrar que "el tabaco perjudica seriamente la salud" (y no lean trabajo donde dice tabaco). Luego, para probar que "el tabaco produce cáncer". Más tarde para avisar así, lisa y llanamente, que "el tabaco mata". Por último, en un intento desesperado, que "el tabaco molesta al prójimo". Es una lógica secuencia de producciones tabaquiles. Con los tres primeros eslóganes (aunque para qué acudir a un anglicismo, letreros mejor) nada se conseguía. La gente seguía fumando más vivamente, si cabe. Los curiosos, cuando leyeron que el tabaco perjudica seriamente la salud. Los que tenían cáncer, cuando leyeron que el trabajo produce cáncer, porque, si ya lo tenían, ¿qué le importaba a ellos? Peor fue el caso de los suicidas.
Al parecer la ola de suicidios asociada al tabaco era espeluznante. Tres de cada cinco suicidas según los promedios de la policía, dos de cada tres según los médicos forenses, y ochocientos millones de manifestantes según los dirigentes sindicales, eran portadores de una cajetilla de cigarrillos en el acto liberador (se libran del Purgatorio y van derechitos a la estufa inapagable, ¡¡¡Hacienda!!!).

Pues si con los tres primeros letreritos no se conseguía que la población dejara de fumar, sí se logró con el cuarto: "fumar molesta al prójimo". Entiéndase por prójimo al de al lado, el que nos rodea. Pero si pensamos que el humo asciende al cielo donde forma bonitas nubes grisazuladas que recorren, si no todo el universo o la galaxia (recientes estudios descubrieron restos de humo de cigarrillos "Celtas" en la exploración a Marte), sí la atmósfera terrestre. Y ése hecho tan bonito, el compartir una atmósfera conjunta donde lo tuyo es mío y lo mío es propiedad privada, donde si echas un escupitajillo sin importancia puede que le de a un Lord inglés en el ojo (o, mejor, a su reina; mañana lo pruebo) ha implicado que sean prójimos nuestros los ugandeses, los patagonios, los canguros australianos o, lo que es peor, los franceses. Así, una bonita mañana se levantó el señor Chirac, con esa cara de galo pillo y de galopín que tiene, y decidió fastidiar a sus prójimos europeos. Los franceses fueron los que inventaron el cuarto, el fúnebre cuarto letrero, porque tres les parecían poco: libertè, egalitè, fraternitè, y fumar molesté al projemitè.

Alarma social, consecuencias políticas, prohibiciones de fumar a diestro y iniestro: Prohibido fumar en la oficina. Prohibido fumar en los aeropuertos. Prohibido fumar en las estaciones de servicio (vaya tontería gorda). Prohibido fumar en los transportes públicos. Prohibido fumar en los aviones. Prohibido fumar en los transportes del público en general (esta última prohibición absorbió a las dos anteriores)...

Hasta aquí todo era tolerable, pero se empezó a torcer cuando dicho cartelito de "prohibido fumar" apareció en los lavabos de señoras. Entonces sí hubo escándalos y detenciones. Detuvieron a una periodista que estaba fumando en un lavabo de señoras. Ella dijo que era de El País y que podía fumar donde le diera la gana. Los solícitos policías que la detuvieron dijeron que estaba prohibido fumar a las señoras fueran del país o extranjeras. Entonces ella dijo que era periodista, no una señora, y que por lo tanto podía fumar ahí. Los policías dudaron entonces; no de que fuera una señora, que tenían claro que no lo era, sino de que fuera periodista... Al final la tuvieron que dejar libre, porque como estaba en el retrete no sabían si estaba fumandose un puro o evacuándolo. Mejor sería eso a que les metieran a ellos un puro por meterse con un acólito de Polanco, y es que, en asuntos serios, mejor que un cigarrillo es un buen puro.
Algunos quisieron prohibir que se fumase al aire libre pero, gracias a Dios, no se llevó a efecto. Si bien se prohibió fumar en las piaras y en las industrias y explotaciones porcinas, por ser sus habitantes considerados prójimos de los prohibidores compulsivos.

Lo que no pudieron prohibir es que se fumase en mi casa. Aún no, no todavía, no en estos momentos... mas nada es seguro con Zapatero en el gobierno. Hasta la intimidad de nuestros hogares se ve amenazada y desvalida porque si nos hacemos un agujero en el zapato o gastamos la suela, ¿a quién lo llevaremos? Que empieza a llenarse de zapateros el gobierno y acaba de ministro de exteriores el Burro Moratones.
A lo que iba, que en mi casa se podía fumar y fumábamos. Y bebíamos también, que la libertad es húmeda y espirituosa. Solíamos reunirnos una vez a la semana, una semana al año, a fumarnos una buena pipa, a bebernos un regular whisky y a complacernos con una vulgar conversación. Esas conversaciones que no soportan las mujeres y que por éste, y no otro motivo, no eran invitadas.[...]

A quien guste

Como tengo cierta afición al verso, aquí dejo, para quien guste leer, dos sonetos. Nada que ver el uno con el otro, siendo el segundo un tanto apocalíptico -estas cosas me atraen lo justo, y yo procuro ser muy justo con las cosas que me atraen-.


La noche

"Llegó al fin la noche, y tu alma desierta
encontró claro alivio entre mi abrazo.
Tu caricia ligera como el trazo
de un pincel en la mano más experta.

La luz de la mañana, descubierta
y a raudales, cual rudo brochazo
que grita, como el suave fogonazo
que exclama en la alborada y te despierta.

Pero no olvidaremos -los amores
dormidos nos alientan- ni siquiera
el recuerdo sin fin de aquel derroche.

Pero no olvidaremos los licores
que embriagan nuestros sueños. Dondequiera
que estémos pensaremos en la noche."


"Volar y no caer en el abismo,
caer y comprobar que es insondable
en un extraño sueño inenarrable
y despertar y ver siempre lo mismo.

Vivir agonizando de cinismo
manteniendo ese porte imperturbable,
siendo el ejemplo de lo abominable,
y pecar y volver siempre a lo mismo.

Esa manzana que voy a devorar
lo único que supongo es cosa cierta
para todos los que podrán amar,

y reír, y leer en letra muerta,
que el bicho que se nos ha de tragar
babea y tiene ya la boca abierta."

14 diciembre 2006

Una mirada con (d)efecto

Para los que tengáis un rato, otra de las chorradas que acostumbro, en las que yo mismo hago de payaso:

Esta mañana, o cualquier otra, yendo por la calle veo que viene una chica espectacular en dirección contraria -y por la misma acera, circunstancia esta importante. Yo, consciente de mi realidad, pero con el optimismo un grado más elevado de lo habitual, quizá por haberme recortado las patillas, decidí no ya intentar ligarme a la chica; no ya hablar siquiera con ella; sino tan sólo que se fijara en mí, que me mirara al pasar. Estaría... dispuesto a sonreírle.

Era, además, un buen momento en mi estado físico cotidiano: me acababa de duchar, estaba recién afeitado y peinado (yo peinado no es que gane mucho, pero por lo menos conservo parte de los cien puntos que pierdo cuando estoy despeinado). Para hacerme más atractivo decidí mostrar "el pañuelito" que llevaba en el bolsillo. El pañuelito era un billete de 50 euros que llevaba para pagar la comunidad, y no por costumbre (por costumbre llevo el dinero del pan, 32 céntimos, y con suerte), y dejé que sobresaliera lo suficiente como para hacerme por lo menos el doble de atractivo.

Ya estábamos a diez pasos el uno de la otra y así, de cerca, la chica era aún espectacular. Normalmente y debido a mi ceguera las chicas de lejos están más buenas que de cerca. Debido a mis ciegos, las chicas de noche están también más monas que cuando las veo sobrio, en el zoológico, hechas unos orangutanes.

Ya estábamos a diez pasos, como decía, y lo único que se interponía entre ella y yo era un escaparáte de zapataos ¡en rebajas! Se me fue el alma al suelo -lo que no es mucho por lo escaso de mi estatura-. El grado de optimismo de más se evaporó como el whisky en la botella que tengo en casa. Pero algo en mí hizo que reaccionara: las ganas de ir al baño. Porque cuando uno tiene ganas de ir al baño, por lo menos quiere ir contento, y lo único que me podría poner contento esa mañana era que la chica se fijara en mí. Lo que hiciera después era cosa suya.

Y puede que a Rictus le gane un escaparate de zapatos rebajados, pero a Rictus, 5 centímetros más alto, no. Así que me puse de puntillas y me preparé para dedicarle la mejor de mis sonrisas. Esto último fue un error, he observado que las suelen confundir con muecas desagradables.

Así que ahí estaba yo, recién arregladito y oliendo bien (antes omití que me había echado un poco de colonia; lo hago de vez en cuando, y siempre de la misma manera: abro el armarito del cuarto de baño y se me cae encima el bote que había dejado abierto la última vez que lo usé; una vez embadurnado lo vuelvo a dejar abierto); con un billete de 50 euros asomando en el bolsillo (cuando sea rico, si lo soy alguna vez, lo intentaré con billetes de 500); andando de puntillas y ofreciendo la mejor de mis muecas a la chica. ¿Y qué creéis que pasó? Algunos pensaréis que tropecé o que pisé una mierda, o algo así, pero no. La chica pasó al lado mirando al escaparate y ni me olió. Y a la mierda tampoco la olió, porque aunque no la pisara, allí estaba también. En mi desesperación decidí que, al menos, me iba a oir. Empecé a cantar y yo, desafino bastante.

Entonces ella se giró, me miró y lo que vio debió asustarle porque empezó a correr despavorida, pensándose no sé que cosa de violadores que ya me hubiera gustado a mí que fuesen realidad. Si bien, yo era un hombre feliz. Conseguí que la chica me mirase y lo que es más, descubrí que seguía produciendo el mismo efecto en las mujeres que antes del enclaustramiento. Podía estar tranquilo.

13 diciembre 2006

El vicio en los genes

No se puede decir que yo tenga o haya tenido problemas con el alcohol. Nada más lejos. Simplemente me gusta, y me gusta el bueno, no los matarratas. Esta afición mía me viene ya de niño cuando, a los dos o tres años, apuraba los botellines de cerveza que descuidadamente se dejaban sobre la mesa.

Pero el alcohol no era lo único que atraía mi atención y potenciaba mis gustos: la ceniza de los cigarrillos, depositada en las macetas, hacía mis delicias. Ese sabor salado... Años más tarde me daría por la sal, cuando conseguí llegar a los dos palmos de altura. Pero pronto la ceniza de los cigarrillos me dejó insatisfecho y tuve que llegar más lejos.

Una tarde, en casa de unos amigos, se abrió una caja de puros y se sirvieron unos licores. Al rato la tertulia se desplazó a otra sala momento en que aproveché para apropiarme de la caja de puros e ir mojandolos, uno a uno, en los licores, para luego morderlos y escupirlos. ¡Qué quieren! No me dejaban jugar con fuego y a los dos años uno no ha aprendido bien la técnica.

Y para que vean que es cierta esta querencia, que puede conmigo, aquí les dejo una foto que circula por internet y que las malas lenguas, quizá malas por verdaderas, dicen que es mía:


12 diciembre 2006

La carcoma de mis huesos

Algunos de vosotros ya leyó el poema Dios te salve... de Almafuerte. Una vez intenté copiar la forma, el ritmo, y quizá copié algo más, pero este fue el resultado, para quien guste:

Cuando pienso que te pierdo,
cuando siento que me alejo,
que te apartas y me obceco,
que te veo sin mí y me muero...
Cuando vuelven torvos, negros,
revolviendo, viles cuervos
paro el mundo, paro el tiempo,
ese impulso, los momentos,
los minutos, tan sinceros,
tan malignos, tan tremendos
e intento reflexionar.

Y si llego a algún puerto
ya sea malo, ya sea bueno,
sea amargo nuestro encuentro,
sea cierto o incierto el duelo,
tanga aves, tenga cieno...
Esa oscura reflexión
tiene entrañas de misterio,
tiene, en mi obcecación,
un extraño mal secreto
que no entiendo y solo puedo
un lamento exhalar.

Un quejido desde dentro
de mi entraña desgarrada,
es la sombra de mi muerto, mi vahído puro y quedo,
mi estertor que entenebrece con su niebla siempre alada,
siempre en frío, siempre en fuego,
siempre oscura, siempre opaca
su memoria, su recuerdo
su existencia inmaterial.

Solo mudo cuando muerto
cuando sea sólo un sueño,
un espectro de ojos yertos,
un fantasma, un engendro,
una plasta sepulcral...
Solo entonces mi deseo
la carcoma de mis huesos,
mi delirio, mi tormento
este eterno desconsuelo...
Solo entonces morirá.

11 diciembre 2006

Objetos para un rato de ocio

Esta pintura está en el Museo Thyssen, y en la cabecera de mi cama proporcionándome sueños felices. Se llama: "objetos para un rato de ocio". De un tal Harnett. No sé quién fue ni por qué lo pintó, pero alcanzó la gloria con ella.



Aquí la dejo para que Artis amantes y qrm lo disfruten.

07 diciembre 2006

Un whisky solo

Cuando uno va a hablar del whisky ha de ponerse serio, no vaya nadie a pensar que ha bebido y de ahí el temita. No, no he bebido, por eso mis palabras pueden resultar incoherentes y plagadas de cierta ansiedad, de deseo contenido...

Para empezar habría que hacerlo por Escocia, cuna de este admirable espirituoso. Se suelen distinguir cuatro zonas de procedencia de los whiskys: Highlands, Lowlands, Speyside e Islay. El whisky tiene un toque especial según la procedencia. Así por ejemplo del Speyside -por el río Spey- son el Glenfiddich, Chieftains, The Balvenie y el popular Cardhu. También el Knockando, al que prefiero al Cardhu, el magnífico Glenrothes -aunque no estoy muy seguro si no es más un highland- y uno de los mejores para mí, The Macallan.

Las Highlands, las tierras altas, también dan buenos whiskys, como el Old Pulteney, Balmenach, Glengoyne, The Famous Grouse, Arran, Glenmorangie -que no es de mi devoción-, y muchos otros. En Lowlands hay poco, el Auchentosan por ejemplo. Pero si hay algo que quiero recomendaros es que probéis el whisky de Islay.

Islay es una enorma isla que está formado en su mayor parte de turba, que se usa para maltear la cebada y de ahí ese sabor tan característico de estos whiskys, normalmente de una graduación más elevada -43 o 46 grados-. El Bowmore, el Lagavulin, el Port Ellen o el Ardbeg os podrán privar.

Hay otras zonas de porcedencia en de Escocia, como las islas o Cambpletown. Pero junto Escocia encontramos a Irlanda y los Estados Unidos. Aquí el whisky se llama bourbon y tiene como un sabor más dulce que el whisky escocés. Whisky de kentucky, Tennesse, Texas... Entre otros el Jim Beam, Four Roses, Jack Daniel's y los buenos Blanton's y Makers Mark. El whisky de Irlanda según aprecio tiene también ese toque dulzón del bourbon americano.

En la elaboración del buen whisky España participa con una gran contribución: los ingleses se llevaron barricas de roble donde se hacía el vino de jerez y muchos de sus caldos vegetan en estas barricas. Hay que distinguir de entre ellos el single del blended. Para no liarlo el single utiliza un sólo tipo de whisky, y los blended mezclan distintos tipos, teniendo en cuenta que la edad que aparece en la etiqueta es la del whisky más joven utilizado en la mezcla. Son los que conocemos todos: Chivas, Johnnie Walker, J&B, Cutty Sark...

Y por acabar, el whisky me ha inspirado en más de una ocasión, y no sólo para hacer tonterías, sino para escribir algún poema:


"-Soy la Muerte- me dijo, y yo le creí.
La botella de whisky sobre la mesa.
-Quien me ame jamás podrá otra vez amar.
El que sólo roce, he aquí mi promesa,
con sus labios mi pelo; quien con sus manos
ciña mi talle; el que se atreva a besarme,
¡Oh, loco! ¡Loco del que se atreva a amarme!
Porque yo soy inmortal
y mis abrazos arcanos
atan a la eternidad-.

Cogí el whisky de la mesa
y la amé, la amé por siempre;
y el dulce sabor del whisky
derrama aún cuando me besa.
-Soy la Muerte- me dijo, y yo le creí."

05 diciembre 2006

La caída de un mito

Esto de los blogs es como estar en una biblioteca y ver a una chica guapa sentada. ¿Cómo será, qué estudiará, qué pensará? Y si está de espaldas la chica, ahí sí que vuela la imaginación, como una vez que voló mi pluma...


No le veo la cara, no lo consigo.
Se sienta de espaldas, como al abrigo
de cualquier mirada inoportuna,
excrutadora, que quiera ver una
cara de ángel, el rostro de una hada,
unos ojos de cielo... Figurada
fantasía
eres mía
sin que lo sepas, aunque no lo quieras.
Mas el momento en el que el rostro asomes
será cuando te desplomes,
será entonces cuando mueras.

Y como dice Chesk: Rictus, tú siempre tan pesimista. ¿Y qué quieren? Es lo que pasa con los mitos, se caen en cuanto desvelas el misterio.

El amor por el humor

- Yo sé escribir "te amo" en braille.

- Ahora que abandono al fin los embistes de la oposición dejo de pensar en las mujeres como si fueran un problema. Ahora he ampliado mi mente y ya no son un problema, son... muchos problemas. ¡Ah, si ellas vieran en mí la solución!

- La alegría de vivir hay que saber sentirla estando enfermo.

- Un hombre verdaderamente peligroso es aquél que es capaz de mirarle a los ojos a una chica cuando le está hablando.

- El mejor remedio para evitar que se te vayan los ojos detrás de las chicas que pasan, es ponerse gafas: chocan contra el cristal y no tienen más remedio que retornar.

- El apetito sexual es como el hambre: degenera en ansiedad, nos engorda y embrutece si no se sacia en pequeñas dosis.

- En este país se presume tanto de los logros sexuales que el mérito realmente debe estar en los continentes.

- De un amigo: en mi casa siempre tengo yo la última palabra: "lo que tú digas, cariño."

- De un hermano: "El que muere cochino es porque mucho ha tragado".

- De Wodehouse: “hay gentes que son incompatibles por naturaleza, como las estrellas de cine y sus maridos”.

03 diciembre 2006

Elemental, mi querido Watson

Muchas veces se ha denostado al querido Watson por parecer estúpido, pero díganme, ¿quién no parecería estúpido ante una de las mentes más brillantes y arrogantes que han existido?




Haciendo una burda comparación se suele decir que el nivel medio de intelegencia está ponderado en 100. John H. Watson era no sólo médico, sino doctor, y además un excelente escritor. Su coeficiente podría baremarse en 130. El profesor Moriarty, archienemigo de Holmes, es un matemático genial a la altura intelectual de John Stuart Mill, cuyo coeficiente podría estar entre 190 y 200. Y Holmes, como él mismo reconoce, tiene una mente aún más perspicaz que la de Moriarty y rondaría los 200 puntos su coeficiente. Así que al lado de este genio, ¿quién no parecería estúpido?

Por otro lado hay que recordar la existencia del hermano de Holmes, Mycroft,


todavía más inteligente que el mismo Holmes. Cerebros tan hondos causan vértigo y casi es una lástima que sean sólo ficción.

Además Watson era un conquistador nato, mujeres de tres continentes podrían corroborarlo. En cambio Holmes era misógino, o casi. Desconfiaba de las mujeres y, excepto en la película "La vida privada de Sherlock Holmes", no se le conoce trato con mujeres. Esto, a mi entender, da más puntos todavía a Watson.



Como se aprecia en la imagen, Holmes no tenía el trato fácil con las chicas. ¿Y a qué viene este post? Pues a nada en particular, escuché comentarios hirientes acerca de mi querido doctor Watson y a los amigos hay que defenderlos. Lo cierto es que Sherlock Holmes es una maravilla, me encantan sus relatos y el estilo en el que está escrito me parece genial. Las ilustraciones son de Sidney Paget, el ilustrador que las hizo para su publicación en el Strand magazine, donde fueron publicadas por vez primera las historias de Holmes.

01 diciembre 2006

C.S. Lewis

He aquí una foto de Clive Staples Lewis encendiéndose una pipa. Ahora se ha puesto de moda con las Crónicas de Narnia, pero antes ya lo era y no sólo con esas crónicas, sino con numerosos libros de éste gran polemista y apologético, como "Cartas del diablo a su sobrino" y "Los cuatro amores", o "Cautivado por la alegría".

Para mí lo mejor de C.S.Lewis fue su amistad con Tolkien, y cómo del contacto de dos almas pueden surgir tantas maravillas.

¿Por qué este post? Porque creo que a
qrm le falta en el suyo.

Santa Sofía

No ha sido ningún escándalo, al final, la visita del Papa a Turquía. No ha habido, gracias a Dios, ningún atentado, y ha podido ir a visitar la grandiosa basílica de Santa Sofía. Que será lo que quieran ahora -mezquita fue, ahora museo-, pero fue uno de los grandes focos de la cristiandad, y un hito en la arquitectura con su gran cúpula.

Benedicto XVI está también haciendo grandes esfuerzos ecuménicos, continuando con lo que hizo Juan Pablo II y con su misma actividad antes de ser elegido Papa, cuando sólo era el cardenal Ratzinger. Ojalá estos esfuerzos den pronto su fruto, porque somos pocos los cristianos, cada vez menos, para que andemos separados unos de otros, creyendo en un mismo Dios pero dándonos tortas discutiendo sobre quién tiene la llave.

Algún día caminaremos juntos, pues Cristo fundó una sola Iglesia en la que caben todos. Esperemos que sea cuanto antes, y que los esfuerzos de los papas encuentren su eco en los patriarcas de ortodoxos.

Todos somos un fuego que crepita
-basta la espita
abierta y una llama que, prendida,
todo consuma-.

Y todos somos un fuego que arde
cuando la tarde
declina ya en la noche de la vida.

Seremos todos una sola suma,
una sola cuenta
y una carne que, sola, la alimenta.

30 noviembre 2006

Contador

Hacía ya tiempo que andaba interesado en colocar un contador en el blog, y el ver el artículo de Maggie de esas 50000 visitas fue lo que me hizo decidirme y perder un poco el tiempo aprendiendo cómo se hacía. Seguramente no lo habré aprendido bien y habrá muchas cosas que podrían mejorar, pero ahí dejo el contador, sin ningún ánmo en que mi blog espere las mismas visitas porque si tuviera ese ánimo acabaría decepcionándome antes o después.

Por otro lado tener un contador es peligroso, uno puede darse cuenta que pocas personas, a parte del que sucribe, entran de vez en cuando en el blog. Pero como tengo muchos amigos que me han dicho que, aunque no escriban, por supuesto entran y leen mi blog, esto servirá para comprobar qué hay de cierto en ello... ¡Hay trampas para todo! Y mis amigos dejaran de serlo por lo excéntrico que puedo llegar a ser.

27 noviembre 2006

For Maggie, whenever I may find her

Algunas canciones del folk americano se han instalado en nuestro subconsciente, formando parte de nuestra cultura musical. De esas canciones, un gran número se las debemos a dos personas, Paul Simon y Art Garfunkel. Podría decirse que Paul componía y Art cantaba.

The sound os silence, además de salir en muchas películas su melodía sirvió para el Padrenuestro, que aún se canta en las iglesias. Es una canción memorable y recomiendo una versión de Garfunkel cantada en directo y recogida en el album Across América.

Otra que todos conocemos es The boxer. Me encanta cantarla, la letra es fantástica, aunque no creo que haya nadie que quiera escuchar cómo lo hago -o se atreva. De Bridge over trouble waters se han hecho multitud de versiones, hasta Elvis, pero me quedo con la original de Simon & Garfunkel.

Muchas dulces baladas compuso Paul Simon, que parece que tenía un gran don para ello. For Emily, whenever I may find her es una de las más hermosas. Los vecinos aporrean las paredes y patalean cuando canto a pleno pulmón ese I love you final; no sé si por acompañar o es que me animan a que me calle.

Kathy's song la compuso Paul por una novia que tuvo en Inglaterra, en uno de los primeros viajes que hizo. La letra es un poema con estrofas de cuatro versos que encarezco que leáis. La última es muy buena:

And as I watch the drops of rain
Weave their weary paths and die
I know that I am like the rain
There but for the grace of you go I


I am a rock va de un tipo solitario. A veces me he sentido identificado con la canción, por eso del tipo, no por lo de solitario, que también...

Somewhere they can't find me tiene una versión que no sé cómo llegó a mis manos y que es una delicia, y que creo que lo que hace es eliminar el estribillo. Y tantas otras canciones buenas: Cecilia, El condor pasa, Mrs. Robinson, Bookends, Old friends, Homeward bound, Scarborough fair, America...

En fin, que os los recomiendo, ahora que parece que se han juntado de nuevo y hacen el paripé cantando por ahí.

PD: dedicated to Maggie

24 noviembre 2006

John Martin's

"There is an inn, a merry old inn
beneath an old grey hill.
And there they brew a beer so brown
that the man in the moon himself came down
one night to drink his fill."

Y yo me pregunto, ¿qué cerveza sería capaz de hacer bajar al hombre de la Luna? Difícil respuesta porque cervezas hay muchas. Pero creo que sólo una puede obrar ese prodigio que nos contó Tolkien en la canción escrita, cantada por Frodo en el Pony Pisador, una John Martin's.

Y es que se puede hablar de los beneficios de la cerveza, que son muchos, pero yo hablaría más de cómo me beneficio a la cerveza. Y se puede hablar de la cerveza, pero yo no lo haré, yo voy a hablar de La cerveza. Para mí, una de las mejores que se pueden saborear. Quizá la mejor en relación calidad precio. Porque hay otras, muy caras, que también están muy buenas, pero que al bolsillo le da algo de pereza catarlas. Y eso que mi bolsillo con los buenos espirituosos es muy generoso.

El principal problema es dónde saborear esta deliciosa cerveza. Y es que, al ser extranjera el espacio de distribución es muy limitado. Suelen tenerla en las buenas cervecerías que importan líquidos de fuera. Y al decir buenas quiero decir que en aquellas cervecerías donde no la haya no son buenas cervecerías.

En Sevilla yo la cato con cierta frecuencia en la Cervecería Internacional. Un buen sitio, en el barrio del Arenal, al ladito de la Plaza Nueva y la Catedral, donde tienen una carta de cervezas que casi es un libro. Hay muy buenas cervezas, a muchas las conozco ya y nos tratamos desde hace tiempo. Pero cuando llego a la cervecería a veces ni cojo la carta, porque pienso que voy a acabar pidiendo mi John Martin's. Y así sucede.

¿Y cómo definirla? No sabría cómo hacerlo. Para saber cual es su sabor lo mejor es probarla. Cuando leo lo que escriben algunos etnólogos en las etiquetas de los vinos, describiéndolos, me quedo como estaba. Tengo que probarlos. A lo único a que me ayudan es a poder apreciar momentáneamente un matiz más en la amplia gama de los colores. Momentáneamente porque mi capacidad de almacenamiento en materia de colores es escasa. Soy un hombre gris en esta materia. Con los colores básicos voy sobrado. Sí, sé que hay un blanco roto, un blanco sucio, un blanco cáscara de huevo... Pero yo sólo veo blanco.

Pues esta cerveza es oscura, tostada, y exquisita.

¡John Martin's! Hija de un británico que se trasladó a Bélgica, tiene el toque inglés de las cervezas ale tostadas, y el afrutado belga, país donde creo que se producen las mejores cervezas.

Las tipo Ale son para mí las más sabrosas, hasta el punto que la expresión para animar "¡Ale, ale!", que creo que proviene del francés "allez", pero no me hagan caso, es mi favorita. Así que esta es mi recomendación en cervezas. Otro día atacaré a los whiskys.

¡Ale, ale!

23 noviembre 2006

Breves confesiones

1. Me alegra la tarde una pipa bien cargada, una buena jarra de cerveza y una tertulia entretenida.

2. Las peñas de granito de la meseta cacereña para correr por ellas.

3. El vino de pitarra, luego los demás.

4. Las gargantas de Gredos, y sus cumbres.

5. Soy un chico de esos de apariencia seria que se ríe por dentro de todo.

6. Bender, Frasier, Seinfeld, Bertie Wooster, Ignatius J. Reilly, Holden Caulfield...

7. No me gusta tontear, pero se me da de miedo hacer el tonto.

8. No me gusta que me riñan, pero lo agradezco.

9. No me gusta el trato superficial con las mujeres. Prefiero ahondar con ellas.

10. Soy muy capaz de reirme de mí mismo, pero que lo haga yo no significa que me guste que lo hagan los demás.

11. Soy capaz de cambiar de opinión... Bueno, mejor dicho, ya no soy capaz de cambiar de opinión, porque acabo de hacerlo.

19 noviembre 2006

Una curiosidad

Hay una canción de los Panchos, Si tú me dices ven, basada en un soneto de Amado Nervo. Os pego la letra de la canción primero y el soneto después, para que veáis las diferencias de la letra. Además, el texto de la canción tal y como está transcrito llama perro a alguien, fijáos bien. Aunque la principal diferencia es que el soneto es religioso y la canción es de amor (o eso se supone):

Si Tu Me Dices Ven
by Zacarias Ferreiras
album:

Yea
si tu me dices ven
lo dejo todo
si tu me dices ven
sera todo para ti
mis momentos mas ocultos
tambien te los dares
mi secretos que son tan pocos
seran tuyos tambien
si tu me dicen ven
todo cambiara
si tu me dices ven
habra felicidad
si tu me dices ven...si tu me dices ven
no detengas el momento por las indecisiones
para unir alma con alma...corazon con corazon
reir contigo ante cualquier dolor...
llorar contigo....llorar contigo sera mi salvacion
aaahh hayyy
peerrroo si tu me dices ven
lo dejo todo
que no.....se te haga tarde...y te encuentres en la calle
perdida...sin rumbo y en el lodo
si tu me dices ven..lo dejo todo
bieeenn...zacarias ferrerias



Soneto original de Amado Nervo:

"Si tú me dices "Ven" lo dejo todo...

No volveré siquiera la mirada
para mirar a la mujer amada...
Pero dímelo fuerte, de tal modo

que tu voz, como toque de llamada,
vibre hasta el más íntimo recodo
del ser, levante el alma de su lodo
y hiera el corazón como una espada.

Si tú me dices "Ven" todo lo dejo.

Llegará a tu santuario casi viejo,
y al fulgor de la luz crepuscular...

Mas he de compensarte mi retardo

difundiéndome, oh Cristo, como un nardo
de perfume sutil ante tu altar."

Amado Nervo es un gran poeta mejicano. Fue diplomático y uno de sus libros, La amada inmóvil, es de mis preferidos. A él le debemos el poema "El día que me quieras", que también ha sido versionado.

17 noviembre 2006

A falta de pan

Buenas son tortas, y como no tengo mucho tiempo para dedicarme ahora a esto del blog y poner un post en condiciones, aquí dejo la letra de una canción de The Doors, "Dead cats, dead rats", que no sé por qué, me gusta mucho:

Dead cats, dead rats
Can't see what they were at, all right
Dead cat in a top hat, wow
Sucking on the young man's blood
Wishing he could come, yeah
Sucking on the soldiers brain
Wishing it would be the same

Dead cat, dead rat
Can't you see what they were at?
Fat cat in a top hat
Thinks he's an aristocrat
Thinks he can kill and slaughter
Thinks he can shoot my daughter

Yeah right! oh yeah!
Oh right! yeeah!

Dead cats, dead rats
Think they're an aristocrat
Crap, now that's crap!

12 noviembre 2006

Otra historia

Estoy cansado ya de tanto derecho. Preferiría estudiar historia, arquitectura, botánica, teología, filosofía... Si es que hasta me he visto hojeando el "Manual del ama de casa abandonada". Tanto tema me produce ya repulsión. Es lo que les digo a los temas. Le miro al que tengo delante y digo:
- Me aburres.

Y ellos me miran y me dicen... Bueno, lo que me dicen es irreproducible. Y es que ya ni les echo cuenta, sólo un vistazo de arriba a abajo, como se mira a veces a algunas mujeres, ni los leo ni nada. Y entonces les digo otra vez:
-Hala, ya he acabado contigo, me das asco.

Y ellos me miran y no dicen nada, pero se ve lo que piensan y si lo dijeran... Pero no sé por qué, son prudentes. Más prudentes que yo. Bueno, excepto el tema 35: Actuaciones urbanísticas y viviendas de protección oficial. A ése le dije hace dos años:
- Me cago en ti.

Y le dio igual. Incluso pareció que sonreía, lo que me violentó y le tuve que decir:
- Me cago en la sentencia del TC de 20 de marzo de 1997.

Yentonces sí que le herí. Ha estado dos años dolido de veras y a mí se me atragantaba siempre que tenía que cantarlo. Así que hace pocos días le cogí y le acaricié un poco, y le dije: "Anda, tonto, ¿todavía sigues enfadado por aquello que dije? Si lo dije por picarte. En verdad me gusta mucho la sentencia del TC del '97." Y le di un caramelo: el plan plurianual de la vivienda de 2005-2008. Ahora es otro.

Y es que a veces siento que los temas me tratan como las mujeres. A veces les pasa que si te ven soltero no te hacen ni caso pero de repente, cuando sales con otra, se empiezan a a preguntar: "¿Pero qué le habrá visto ésta? ¡Anda! Las orejas." Y es cuando tú te das cuenta que, al parecer, tienes unas orejas muy sexys que atraen a otras mujeres.

Me llegó a pasar a mí, aunque no fue por las orejas, fue por... Bueno, que lo descubran ellas. Como decía, me llegó a pasar, sí, pero eso es otra historia, como la que les cuentan a los catalanes y a los vascos. ¡Otra historia

10 noviembre 2006

And the worms ate into his brain

¿No os pasa a vosotros? Yo me veo repitiendo con frecuencia frases de canciones, casi a modo de sentencias. Unas veces las relaciono con un hecho de la vida Was it all worth it?, otras simplemente me vienen a la cabeza gather 'round, all you clowns sin saber por qué.

La música forma parte importante de la vida y, en ocasiones, muestra nuestra manera de pensar y sentir. Así nos fijamos en unas palabras de la letra de una canción I'm just a poor boy though my my story seldom's told y en otras no, porque no reflejan cómo sentimos i feel like i´m laughing in a dream.

También sucede al contrario, cuando los mensajes de una canción nos influyen directamente a girl so sweet that when she smiled the stars rose in the sky, quizá porque no hayamos reflexionado bien sobre lo que dice esa canción, como sobre lo que nos dicen algunos políticos We shall go on till the end. We shall fight on the seas and oceans. We shall defend our island, whatever the cost may be. We shall never surrender.

En algunas ocasiones, las canciones tienen un claro mensaje político tear down the wall, o definan a las claras el pensamiento de un grupo político y social I don´t believe in riches but you should see where I live.

El gusto por la música puede hacer que te aprendas de memoria la letra de una canción De do do do, de da da da sin saber qué significa: Teo toriatte konomama iko, aisuruhito yo. Pueden elevarte el ánimo libiamo, ne lieti calici o hundirte en la miseria E se Arlecchin tinvola Colombina ridi Pagliaccio.

Te incitan al delito take the money and run, a la violencia there are plenty ways you can hurt a man and bring him to the ground. Otras a abandonarlo todo think you're gonna slash your wrists, a cometer actos, a veces, inhumanos come marry me for evermore we'll be good company, y a veces no tan inhumanos and then I kissed her.

Pueden reflejar la cruda realidad without a job and no money to spend o la fantasía más imaginativa I put a spell on you. O simplemente, hablar del tiempo it's raining again.

Un bonito juego open up your eyes and let me step inside sería dedicarse a descubrir las canciones que son y quienes las cantan how long to sing this song. Gran parte, de Queen. Aunque lo tendréis muy fácil si usáis los buscadores de internet. En fin, this is the end...

09 noviembre 2006

Repollino para el asesino

Me ha incluido en un meme Maggie, que no sé bien qué es, para ver qué le daría de comer al asesino De Juana, creo que se llama. No me apetece ni mirar cómo se escribe el apellido. El pobre, al parecer, está en huelga de hambre. Como sea como la pasada huelga yo también me voy a poner en huelga de hambre, porque al parecer comía mejor que yo...

Me revienta darle algo de comer, porque no me importaría si le da un colapso con eso de la huelga, se queda tonto o cualquier cosa. Pero como en realidad es una huelga aparente, pues el señor come de lo lindo, darémosle un buen repollo cocido, y luego sofrito con cebollita y pimenton. ¿Por qué? Porque estas cosas, quieras que no, producen muchos gases. Y a ver si tenemos la suerte de que se acumulen en su celda y se encienda... la chispa de la vida.

¿Nominados? Mal me lo ponéis. Nominaré a dos, que son los únicos a los que no les llegó el meme:
Libertaria
En un lugar de la Mancha, aunque ya he visto que hay más de un lugar de la Mancha por ahí.

08 noviembre 2006

De goliardos

Aunque nunca se me ha dado bien el latín, ni las lenguas de las muertas, siempre me han gustado las canciones en ese idioma. La mayoría, claro está, son eclesiásticas: Salve Regina, Pange Lingua, Tantum Ergo... Pero hace muchos años descubrí en un anuncio de CEPSA, creo, en el que un caballo negro trotaba por un monte de lava, el "O Fortuna". De allí llegué al "Carmina Burana", de Carl Orff, donde da forma musical a unos versos en latín escritos en la Edad Media. Entre ellos el dicho "O Fortuna".

Seguí buscando, ya un poco más mayor, y conocí la poesía goliárdica, de donde procede el Carmina Burana. Versos latinos, algunos pícaros, muchos verdes y groseros, de los cuáles, el más conocido quizá sea el "Gaudeamos igitur". De ellos tomó algunos Carl Orff, como "Fortune plango vulnera", "In taberna quando sumus", "Veni, veni, venias", "Ecce gratum", "Si puer cum puellulla", "Ave formossissima", "Sol omnia temperat", que recomiendo escuchar. Y a modo de ejemplo, por no prolongarme más, aquí dejo unos versos y su traducción -que yo, claro está, no he realizado-:

Hircus quando bibit,
que non sunt debita dicit;
cum bene potatur,
que non sunt debita fatur.
Cum bene sum potus,
tunc versibus effluo totus.
Cum sicco siccor,
nec in hic, nec in hec, nec in hoc cor.

Cuando el rijoso bebe,
dice lo que no debe;
cuando ha potado a gusto,
habla más de lo justo.
Y yo cuando empino el codo,
hago versos de este modo;
mas sin báquica ambrosía
no estoy para la poesía.

Es, por lo que puedo ver, una traducción un tanto libre. Y yo, ligeramente aburrido, estudiando leyes, ocurrióseme algo parecido:

De cómo amar y beber
siempre debemos saber:
según los antiguos ritos
que perduran infinitos
mal con copa, bien sin ella,
se ha de coger la botella;
sin respirar bébase a morro
como si fuera un pitorro.
Cuando está saciada el alma
se bebe aún más sin calma;
se ha de potar aburrido
y luego quedarse dormido.
De cómo se debe amar
otro día habré de hablar...

Aunque si alguna chica lee esto y cree que opino así en el beber -donde soy, más bien, un tanto selecto-, no querrá cuentas conmigo en el amar.

07 noviembre 2006

Otro poemilla

Soporto la separación
mas: ¿por qué evito nuestro encuentro?
-Quisiera llevarte tan dentro,
tan dentro de mi corazón-.
Esta separación me enfría y temo
nuestro encuentro, pues siento que me quemo
si te toco.
Pero amáme más, solo un poco
más basta. Sólo un poco y tu pasión
todo lo colmará. ¿El Amor?
Es unión,
es ardor,
es "toda ausencia de separación".

05 noviembre 2006

El castúo

Ahora que estamos con las lenguas locales, aquí os dejo una muy divertida y que sí que existe por las tierras extremeñas, donde, citando a Campmany, trisca el bellotari. Es un poema largo, pero lo más gracioso es el no me jimples del comienzo. De Luis Chamizo:




Los consejos del tío Perico


No me jimples, no me jimples, mocosina;
No t´enfusques ni me fartes al respeto,
No reguñas, Carnación, ni esparrataques
esos ojos cuando yo te dé un consejo.
Esos ojos qu'otros días me miraban
chiqueninos, entornaos, zalameros
y ahora miran rencorosos y asustaos
del sentir que llevas drento
y de l'honra de tu casta que derrumban
esa jambre que tú tienes de dinero
y ese orgullo mardecío, porque sabes
qu´eres guapa, más que toas las del pueblo.
Ya te ije qu'el noviajo s'ha eschangao
que no quiero yo jarones, que no quiero
ni las jesas, ni las yuntas, ni los miles
mal ganaos por el padre de Nocencio;
qu'el süor que nuestras frentes esparran
pa ganar el cacho pan que nos comemos
jiede a sangre corrompía si es que güerve
a nusotros del arcón del usurero.
No me jimples, no reguñas, no te casas
con el hijo del tío Bruno, no consiento
qu'esta cara tan bonita qu'han bruñío
estos labios con la juerza de sus besos
hasta hacegla reluciente como el oro
de la tarde, cuando el sol se va del cielo,
te s'empringue con el vaho de los süores
ya podríos encerraos en el cuerpo
sin que chupen las esponjas del trebajo
a carroña creminal de su veneno.
Semos probes, hija mía, porque icen
que son probes los que no tienen dinero;
­semos probes, semos probes, ¡qué sé yo!,
eso icen de nusotros, icen eso.
Quiere un hombre de riaños, que te quiera,
quiere un hombre con agallas de los nuestros,
estos hombres que dispiertan las gallinas
cuando salen con los burros del cabresto,
en el campo despabilan las alondras
agachás entre los surcos del barbecho,
qu´esparraman sus chilríos d'amor cuando
viene el sol agateándo por los cerros
y s´ajuyen las neblinas y s'apagan
las estrellas y la luna y los luceros.
Quiere un hombre sin fanfarrias que te iga
los sentires que se jinchan mu p'adrento,
jasta cuando que revientan en paliques
que los ojos arrebuscan en el suelo.
Quiere a un hombre, quiere un hombre d'estos hombres
ya curtíos por el frío del invierno,
y tostaos por el sol del meyodia,
y bañaos por las aguas de febrero,
y besaos por la luna cuando duermen
en las eras, junt'al trillo, cara'1 cielo.
Qu´hombres son los machos d'una raza
de castúos labraores extremeños
que inorantes de las cencias de los sabio
las jonduras d'otras cencias descubrieron
cabilando tras las yuntas
en la paz de los barbechos.
Ellos saben que la tierra labrantía,
seria, llana y arrogante'n los recuentos,
es la jembra que mantiene muchos hijos
con la juerza de la savia de sus senos;
y es la madre, y es la novia y es la hermana
del gañán que, con calor de macho en celo
la colmara de cuidados,
la regara con süores de su cuerpo,
la labrara con cariño,
derramara por sus surcos el granero y
supiera conformarse cual cristiano
cuando Dios, dende los cielos,
pa probó si eran mu jondas sus querencia
malograra sus esfuerzos.
Qu'estos hombres qu'al amor de sus terruños
ayuntaron el sentir de sus adrentos,
despreciando la pereza sin descanso
de los hijos poltronaos del dinero,
con la juerte calentura de su gloria
que manó del corazón a sus celebros,
conquistaron pa los reyes de su Patria
los Peruses y los Méjicos;
y llenaron de pinturas sus iglesias,
parlaron su sentir en los Congresos,
y cantaron la belleza de sus campos,
y elevaron sus plegarias a los cielos,
y murieron orgullosos por la causa
de las santas libertades de su pueblo...
Son asina los cachorros de la raza
De castúos labraores extremeños,
que, inorantes de las cencias d'hoy en día,
cavilando tras las yuntas, descubrieron
que los campos de su Patria
y la madre de sus hijos, son lo mesmo.

03 noviembre 2006

El Club de los Vilordos

Aquí os dejo el primer capítulo de una novela, en honor a Wodehouse, que creo que nunca terminaré. Ése soy yo, un hombre de primeros capítulos y de novenas impresiones. Espero que os guste, si es que hay alguien que tenga paciencia para leerlo entero.


Capítulo I.

Ésa mañana había ido temprano al club, nada más levantarme. El ambiente de mi casa se hacía cada vez más insoportable. Papá gritándome, mamá dirigiendo por toda la casa al servicio, el servicio ocupado por mi hermana... ¡Tuve que ir al del primer piso! En cuanto consiguiera los medios me independizaría. Papá no quería pagarme un piso porque me había negado a estudiar derecho, como él. ¡Yo iba a ser periodista! Eso a él le hacía tanta gracia como cuando nos visitaba la abuela Olga, la mamá de mamá.

Por eso decidí desayunar en el club. Serían cosa de las cuatro de la tarde cuando entré en el Círculo Cavernario. Si estoy de mal humor, como esa mañana (comprendan que me acabo de levantar) siempre desayuno en el Círculo Cavernario, las otras salas son demasiado alegres. Ésta gozaba de cálida chimenea rodeada de anchos sillones y pretenciosos sofás. Le pedí a Pipper, el camarero, un whisky sólo y unas pastas de té, mi desayuno favorito, y me fui a sentar cerca de la chimenea. Divisé entonces en uno de los sofás a Jeremías Mateo Balbo con la cabeza gacha y despeinada y decidí que un poco de compañía para empezar el día sería de lo más apropiado.

- ¡Qué pasa Jimmy! -que es como le llamábamos en el club.

- Naha...- me respondió.

- ¿Cómo andas, viejo bastardo?

- ¡Uff! -me animó a seguir preguntándo.

- ¿Qué tal tu prometida?

- ¡Boh!

La conversación estaba siendo más que fluida. Jimmy es así de simpático, cuando le da por hablar no para. Esa vez no estaba animado del todo, algo se le notaba. Pero se decidió pronto a contarme sus males, como acaban haciendo irremediablemente todos. Debo tener cara de confesionario; o peor, de psicólogo; o mortal, de amigo...

- Her, ¿me guardarías un secreto?

- ¡Cómo no! Ya sabes que yo soy el más indicado para guardar secretos. Además, como editor de la Gaceta de los ViLordOs no se me escapa ninguno. ¿De que se trata, viejo?

Jimmy no se mostró complacido del todo por mi respuesta, pero se animó a contarme el secreto. Eso sí, me hizo prometer primero:

- Prométeme que no lo publicarás al menos en la próxima edición.

- No sé, Jimmy. Ya sabes que como editor y periodista tengo obligación moral de contar todo lo que pasa por el club...

- O me lo prometes o no te lo cuento. Es más, me iré con el cuento a Bernardo, el editor de "Anuncios de Suciedad"... - la amenaza era evidente, mejor no contar una noticia a que la contara Bastardo, digo Bernardo.

- Prometido. Y ahora, ¿de qué se trata?

- ¡Ay! - Suspiró Jimmy compungidamente.

- Venga Jimmy, dime qué es, sabes que puedes contar conmigo para lo que sea. ¿Qué te aflige?

-¡Jo!

- ¿Qué te turba? ¿Qué te asusta? ¿Qué te espanta? Dímelo...- Jimmy cortó entonces mi vena poética.

- ¡Está bien! Calla ya. He roto mi compromiso con Herminia de Grande -dijo y agachó de nuevo la cabeza.

- ¡Hombre! Enhorabuena chico, ésa sí que hacía honor a su apellido. ¿Y cómo te has librado? En fin, no es que me importe pero el artículo que escribiré necesitará algunos detalles técnicos... ¿Hubo pelea? Una discusión por todo lo alto, o lo Grande, debería decir... Sí, sí, eso. Lo Grande. "Un Grande escándalo" lo titularé, ya estoy viendo el éxito...- mientras hablaba estaba tomando notas en la libreta que todo buen periodista debe llevar encima. Yo soy más partidario de que el secretario te acompañe a todas partes, pero parece que eso no se estila hoy. Y sería muy costoso. Lo digo para cuando viva sólo, no sé si papá querrá pagarme un secretario.

- No habrá tal artículo... -Dijo, y luego, como pensándoselo mejor, prosiguió: ¿Pero es que no te das cuenta, pedazo de burro? ¡Yo la amo!

Me quedé boquiabierto, literalmente con las mandíbulas y los labios separados dejando escapar un poquito la lengua. A duras penas evité que se saliera también la salivilla.

-Pero vamos, vamos, Jimmy. Si es del dominio público que esa chica no convenía a un miembro del Club de los ViLordOs. Está claro, su padre el general está forrado y eso está muy bien, pero ya se ha hablado hasta de restringirte la entrada una vez que te casaras...

- Cómo puedes estar tan ciego. ¡Qué me importa el club si ella es TODO para mí! - Dijo, dando un énfasis a la palabra "todo" que no sé si las mayúsculas habrán podido reflejar. Desde luego lo era, si no todo, casi.- ¿Qué voy a hacer ahora? Era mi última oportunidad de contraer un buen matrimonio. Mírame, 35 años, soltero y sin compromiso. ¡Soy la ruina de la familia!

- Pero Jimmy, ¿no has pensado que serías más ruinoso si te casaras con ella? Mira todo el dinero en bocadillos que te vas a ahorrar ahora. -No pareció darse cuenta de que le hablaba, porque no hizo mucho caso.

- Tú no lo entiendes, Hermenegildo.¿Qué me importa que sea grande? Es una De Grande, y yo no soy ningún adonis que pueda conquistar a cualquier jamelgo.

Tenía bastante razón. El pobre Jimmy no era de los más agraciados, pero tampoco es para tanto. Cualquier señorita distinguida estaría dispuesta a casarse con él siempre que le dejara libres los fines de semana, es la última moda en capitulaciones matrimoniales... Y continuando con las caballunas comparaciones le seguí un poquitín el juego, a ver si se mostraba más claro con lo que había sucedido.

- ¡Cualquier jaca distinguida estaría dispuesto a que tú la... le dieras de pastar, Jimmy! Sobre todo verdes pastos, si me entiendes. No seas tan duro contigo, ya lo son bastante las mujeres como para que tú... -Jimmy me miró con cara de asesino sanguinolento y me di cuenta que había metido un poquito la pata, hasta los corvejones y un poquito más arriba, donde rima. No era Jimmy un valle verde precisamente, más bien creo que era un vagabundo del árido desierto buscando un valle verde, y desde ese punto de vista Herminia era una inmensa pradera de verdes que gozaba de la aprobación de cualquiera.- Vale, de acuerdo, cuéntame cómo pasó todo, viejo amigo.

- En fin, no sé por donde empezar. Todo fue muy confuso. Estaba cenando en casa de Herminia y su hermano Luisito no paraba de darme la lata. Que si me tiraba migas de pan, luego me escupía, me pinchaba con alfileres los tobillos por debajo de la mesa... ¡Un infierno! Que se lleve el diablo a esa criatura.

- Sí, ya tuve un encuentro con ese niño. Sólo cabe la esperanza de que engorde como su hermana y se pase las horas muertas sentado en un sillón sin poder moverse. Es la maldad en persona. Vinieron a cenar a casa hace unos meses y rompió toda la vajilla buena de mamá. Eso no es que me importe, hasta la considero una buena acción, pero acabaron por echarle la culpa al mayordomo. Resulta que yo estaba persiguiéndole con un paraguas en la mano para hacerle ver que no pinchaba lo suficiente como para atravesarlo de parte a parte cuando...

- Perdona, Her, pero era yo el que estaba contando mi historia. No me interesan las tonterías que pasan en tu casa. Al menos no antes de contarte que una vez que retiraron la mesa pasamos al salón para comer el postre, y mi delicada Herminia había hecho una dulce tarta de nata, chocolate y fresa con pasas y nueces y guindas rojas y verdes. Tenía una pinta deliciosa. Los padres de Herminia no habían entrado aún en el salón por lo que aproveche para abrazarla.

- ¿Y pudiste? Digo, con el perímetro que tiene la chica sería difícil.

- Mira Her, no me gusta que hables así de ella. Es una persona de lo más sensible y podría ofenderse si te oyera.

- Pero no me oye.

- Pero yo sí, y se lo diré como sigas así.

- ¿Para qué se lo ibas a decir? ¿Para hacer sufrir más a la pobre? La ignorancia, Jimmy, es una flor delicada, tócala y se deshojará... -Y el temor a una Herminia ofendida y a un general defendiendo el honor de su hija es un temor que hace que nos retractemos de vez en cuando de algún comentario insidioso.

- ¡Está bien! Vete con tus monsergas estúpidas a otra parte y déjame ahogar sólo mis penas, ya que no estás dispuesto a escucharme.

- Venga, venga. Ya me callo. Sigue con tu historia, que promete.

- No, no te lo mereces. Eres un desgraciado.

Entonces Jimmy vio que de mi cartera, que por casualidad acababa de sacar del bolsillo, asomaban un par de verdes y se lo pensó mejor.

- ¿Me darás tú de pastar un poco si sigo con la historia?

Le alargué un machacante con ánimo de aplacar su hambre. Jimmy siempre estaba algo canino.

- Un poquito más, me duele el bolsillo desde que aposté por Tostón en las carreras de galgos. Lo de Tostón es por el color tostado del chucho, no te vayas a pensar...

Le solté el otro billete, ahora me encontraba moralmente autorizado por contar su historia en la gaceta, la había pagado.

- Está bien, si me lo pides con tanto ánimo te contaré como transcurrió el resto de la velada. Fue breve, la metedura de pata era inminente. Al tiempo que abrazaba a Herminia...

- Trabajo que te ha merecido un buen premio por ahora...-Interrumpí.

- Sí, bueno. Los asuntos del amor... Casi que los negocios del amor siempre tienen un lado positivo. Hay que saber buscarlo. Tú me conoces Her, siempre soy positivo con las mujeres.

- Hace un rato no lo hubiera creído, tan abatido como estabas. Pero continua, continua con la historia. No quiero echar a perder tan verdes pastos por culpa de tu positivismo.

- Si te callas y no interrumpes en un par de minutos tendrás todos los datos. Así que coge tu maldito lápiz y escucha. El caso es que la estaba abrazando y vi a Luisito justo detrás de Herminia, junto a la camarera, que estaba haciéndonos burlas y simulando besitos...

- Espera, espera. ¿Cuántos estábais en la habitación? Me ha parecido contar cuatro, pero no estaba seguro.

- Tres con Luisito.

- Entonces cuatro, tres y Luis igual a cuatro.

- No, merluzo, Luisito, Herminia y yo.

- ¿Y la camarera?

- ¿Qué camarera? Si serás burro... La camarera es el carrito ese con ruedas en el que se ponen las cosas y se lleva de la cocina al salón y viceversa.

Me quedé asombrado al escuchar tal definión de una camarera, pero preferí no alterarle más los ánimos. Entre unas cosas y otras pasaba del pesimismo a la euforia, y de allí quién sabe dónde... Al asesinato quizás. Personas tan volubles no está bien que se den entre los varones.

- ¿Y jugó un papel relevante la camarera? -Pregunté, con ánimo de suavizarle un poco.

- La camarera no jugó nada, por ahora, sólo tenía la tarta. Cállate y ecucha el resto de la historia. Pues estaba haciéndonos burlas y eso me indignó bastante. Tú lo comprenderás. No es agradable que te hagan burlas en un momento tan delicioso y a la vez tan inseguro. Así que decidí actuar. Me desembaracé de Herminia, cogí un trozo de tarta y se lo tiré al niño.

- ¿Y por eso rompiste tu compromiso? Yo diría que eres un héroe, y deberían haberte premiado por una actitud tan loable. Yo le daría un billete a cualquiera que diese un puntapie a Luisito cuando lo viera pasar.

- Bueno es que no sucedió como yo esperaba. Enseguida me di cuenta de que me había desembarazado demasiado bruscamente de Herminia. Esta había caído al suelo, y en su caída había derribado también a la camarera, la de verdad, que entraba en ese momento acompañando a los padres de Herminia. La camarera-mujer cayó obre la camarera-carrito de los postres con un fabuloso estruendo. En la chaqueta del padre vi el trozo de tarta que lancé al niño. Ecuché chillar histérica, con gran dolor para mis oídos y enorme pesar para mi autoestima, a la madre diciendo no sé qué de sacar a un loco. Mientras Luisito se moría de risa en un rincón del salón. Lo siguiente que recuerdo es al padre de Herminia acompañándome a la puerta y a ésta (Herminia, no la puerta), diciendo que no quería saber de mí en toda su vida.

- Bueno, después de todo tuviste suerte. El general podría haber adoptado una actitud un poco más severa que el de acompañarte a la puerta.

- Lo hizo. Me siguió afuera y empezó a atizarme con un bastón mientras intentaba huir. No lo hizo en casa por consideración a su hija, pensando quizá que todavía podría albergar algún gramo de cariño hacia mí. Pero sí que tuve suerte. Está mayor y se cansó pronto, así que llamó al mayordomo para que siguiera él. En ese momento tuve la suerte de coger un taxi al vuelo. Literalmente.

- ¡Jó, chico! Esto es más bueno de lo que podría esperarse. Cualquier velada de un joven con la familia de su novia no suele traer otra consecuencia que algún desafortunado bostezo durante la cena o un resbalón del filete mientras uno lo ataca frenético, pero lo tuyo es... ¡Grande!

- Déjate de memeces. Necesito ayuda. No sé qué hacer. Necesito recuperar a Herminia, decirle lo que pasó realmente.

- Ánimo. ¿No descubrió Colón América? ¿No circuncidó Elcano la Tierra?

- Circunvaló, querrás decir.

- Sí, eso precisamente.

- Tienes que ayudarme.

- ¿Yo? ¿Cómo? Ya sabes que Herminia no está en mi círculo de amistades, y menos su padre...

- Pero sí son amigos de tus padres. Tienes que ayudarme por favor.

El pesimismo y la angustia naturales en Jimmy empezaban a aflorar de nuevo. Algo me decía que me fuera corriendo de allí o me metería en algún lío. Pero no había terminado las pastas, ni el whisky. Y sin desayunar... no era persona capaz de seguir instintos impulsivos.

- Mis relaciones con mis padres no gozan de buena salud últimamente. Creo que te lo he comentado. Si no lo he hecho lo haré ahora: mis relaciones con mis padres no gozan de buena salud últimamente.

- Tendrás que hacer algo al respecto. Es una bonita historia para publicar.

Intentaba coaccionarme.

- Lo es, lo es.

- Bernardo estaría encantado de conocerla.

- Lo estaría, pero tú y yo sabemos que no la va a conocer.

- ¿Lo estamos? ¿Acaso los dos machacantes iban con la exclusiva? Creo que no hicimos mención al respecto.

- No lo hicimos, es cierto, pero tampoco hicimos mención de una bonita amistad que se podía romper por culpa de dos machacantes...

- ¡Uh! Hay cientos de amistades que se han roto por eso. Y por mucho menos...

Se mostraba duro, y yo no me había acabado el whisky. No podía afrontar la negociación en plenitud de facultades.

- Haré lo que pueda. Para algo están las bonitas amistades.

- Sabía que podía contar contigo.

Y mientras dijo esto se fue silbando del Círculo de los Cavernarios. Había conseguido levantarle el ánimo a un amigo pero yo me quedé sumido en apesadumbradas meditaciones. ¿Adónde me conduciría todo aquello? A nada bueno. Si le pedía un favor así a mi padre, una intermediación ante el general, él me pediría a mí otro. Tiemblo de pensarlo. ¡Derecho!

No crean que mis conversaciones suelen ser tan enormemente largas y complejas, barrocas más bien. Normalmente no hablo tanto, pero ya les dije que Jimmy era un buen tipo del que se podía sacar petróleo si estaba de humor. A veces con tres palabras ventilaba yo las conversaciones. Me recuerda una vez que miré fijamente a Pipper, el camarero (por si no se acuerdan). Él me miró fijamente. Yo le dije: "Lo de siempre". Y ya estaba todo dicho. Otras veces mis conversaciones con Pipper gozaban de mejor salud:

- Pipper, quiero whisky.

- ¿Del que siempre toma?

- No Pipper, esta vez, uno mejor.

Uno mejor en el club era algo serio para el bolsillo, pero la salud también lo es y a veces hay que cuidarla. Esta vez, después de la charla con Jimmy necesité buscar otras palabras que llenaran el vacío de una nueva conversación aún por descubrir.

- ¡Pipper! -Llamé al camarero.

- Sí, señor.

- ¡Más de lo mismo! -Lo necesitaba.

- Sí, señor.

Gran tipo este Pipper.