27 agosto 2006

Humor inglés

Este texto me hizo gracia en su día. Hace mucho que circula por internet pero siempre hay a quienes no ha llegado:

En cierta ocasión, una familia inglesa que pasaba sus vacaciones en Escocia durante uno de sus paseos observaron una casita de campo que les pareció adecuada para sus próximasa vacacines. Indagaron quién era el propietario de ella y resultó ser un pastor de la Iglesia Anglicana.

El dueño se la mostró y, tanto por su comodidad como por su situación, fue del agrado de la familia, quien quedó de acuerdo con el pastror para alquilarla en verano. Ya de regreso a Inglaterra, la esposa observó que no había visto el W.C. y, dado lo prácticos que son los ingleses, decidió escribir al propietario preguntando por la situación de tan indispensable servicio, lo que hizo en estos términos:

"Estimado pastor: Soy miembro de la familia que hace unos días visitó su finca con el deseo de arrendarla en la próxima temporada, y habiendo omitido enterarnos de un detalle, quiero suplicarle nos indique dónde está el W.C."

El pastor, al recibir la carta, confundió la abreviatura W.C. y creyó que trataba de la Capilla Anglicana (Well Calch), y contestó en estos términos:

"Tengo el honor de confirmarles que el lugar a que Vds. se refieren en su carta, se encuentra a 12 kilómetros de la casa, lo que es un poco molesto, en particular para los que tienen que ir con frecuencia. Algunas personas que se tienen que quedar, se llevan la comida y permanecen allí todo el día. Algunos van a pie y otros en tranvía, que son los que llegan al instante preciso. Hay sitio para 400 personas sentads y 100 de pie. Los asientos están forrados de terciopelo, hay también una instalación de aire acondicionado para evitar el efecto de las aglomeraciones. Se recomienda llegar temprano para conseguir sitio, pues quienes llegan tarde han de soportar todo el acto de pie. Los hay que se sientan juntos y cantan a coro. A la entrada se les da un papel y las personas a las que no alcanza el papel, pueden utilizar el del compañero de asiento, pero al salir hay que devolverlo para seguir utilizándolo durante toda la temporada. Tolo lo que queda depositado se destina para dar de comer a los pobres huerfanitos del hospicio. Alli hay fotógragos especializados que toman fotos artísticas en diferentes posiciones, las cuales son publicadas en los diferentes diarios de la ciudad, en la sección social, sirviendo así de propaganda para tan saludable lugar."

2 comentarios:

fernando dijo...

hola que tal, me parece que tus entradas junto con las de Lupiañez son de lo mejor felicidades, un saludo.

Rictus Morte dijo...

Pues gracias, Fernando. El hecho de que te guste también Lupiáñez puede que se deba a que es mi hermano y de que tengamos en común algo más que a los padres. Un saludo