23 octubre 2006

¿Qué te sugiere...?

Llevo ya algún tiempo descuidando esto del blog, y es que estoy en una época de cambios. A ver si me asiento un poco en un lugar concreto -aparte del retrete- y puedo volver a mi fructífera rutina: me ponía a estudiar y, no sé por qué, no paraba de escribir.

Así que al suspenso de la oposición hay que sumar la incertidumbre del futuro, la valentía para el cambio y que he estado enfermo estos últimos días. Algunos pensaréis que siempre he sido un enfermo y que no es excusa, pero os confundís: siempre he sido un paciente, es más: un buen paciente; pero no siempre un enfermo. ¿Mi enfermedad? Ha sido algo escatológica y como me conozco y sé lo que me gusta explicar estas cosas me callaré. Pero para animarme un poco -¿es acaso necesario? No creo, pero hay que ser humildes- dejo aquí unos poemas -cortitos, que sé que no os gusta leer mucho- que reflejan un poco de filosofía sobre el asunto...

Ya sé, ya sé, no he dicho a qué asunto me refiero. Es lo bueno que tienen los poemas, que según parece valen para todo. Uno los puede escribir pensando en una cosa y otro, al leerlos, entender que se refiere a otra muy distinta, incluso contradictoria. Siempre me hicieron gracia las clases de literatura: "si a ti te dice eso, está bien". Parece más bien arte moderno: "¿Qué te sugiere...?"

I. Nunca pienses que has llegado
si consigues tu objetivo,
tan sólo que has avanzado
y luego que sigues vivo.

II.No es más que un paso
tras otro paso
tras otro...
Y el que la línea cruce
será otro paso
seguido de otro.

III.¡Más vino! Que aún no pierdo
el sentido.
Ya busque afuera el olvido,
ya adentro,
¡Más vino! Que aún no encuentro
un motivo.
¡Más vino! Que este recuerdo
sigue aún vivo.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Cómo será mañana
no podría ni imaginarlo,
si será ese futuro que de niño calculaba,
un sueño cerrado y completo
pero agobiante y tirano
o ese otro abierto e intrigante
esa caja de sorpresas agradables
porque buena mano los envuelve,
ese acertijo que mi pluma no resuelve por más que corra traviesa y brillante.

Cómo será mañana
amigo, quítalo de mi cabeza
sostén conmigo el hoy que se presenta,
sujeta mi caballo de las riendas
y dame el verso que mi pluma empieza.

Monsieur de Sans-Foy dijo...

En estos tiempos de prueba
es de mérito sin duda
que haya quien ose y se atreva
con idea tan aguda:
¡Publicar versos, poemas...!

Tú, Rictus Morte no temas,
que si te hace falta ayuda
para tan gran osadía,
aquí te ofrezco la mía.

Rictus Morte dijo...

¿Cómo será mañana? Anónimo, no podría decirlo, pero si dijera que un día gris de lluvia, tal como está el tiempo, tendría altas probabilidades de acertar. Muchas gracias por tus magníficos versos inesperados.

Agradézcole su ayuda
y aunque la voz esté muda
nuestros versos clamarán.
Los suyos con más frecuencia
-los míos, mucha paciencia:
despacio van, pero van-.

Gracias de nuevo, Monsieur, por sus versos. Me tiene que contar algún día su oficio y si vive de escribir, ya que parece que vive escribiendo. Un saludo