10 noviembre 2006

And the worms ate into his brain

¿No os pasa a vosotros? Yo me veo repitiendo con frecuencia frases de canciones, casi a modo de sentencias. Unas veces las relaciono con un hecho de la vida Was it all worth it?, otras simplemente me vienen a la cabeza gather 'round, all you clowns sin saber por qué.

La música forma parte importante de la vida y, en ocasiones, muestra nuestra manera de pensar y sentir. Así nos fijamos en unas palabras de la letra de una canción I'm just a poor boy though my my story seldom's told y en otras no, porque no reflejan cómo sentimos i feel like i´m laughing in a dream.

También sucede al contrario, cuando los mensajes de una canción nos influyen directamente a girl so sweet that when she smiled the stars rose in the sky, quizá porque no hayamos reflexionado bien sobre lo que dice esa canción, como sobre lo que nos dicen algunos políticos We shall go on till the end. We shall fight on the seas and oceans. We shall defend our island, whatever the cost may be. We shall never surrender.

En algunas ocasiones, las canciones tienen un claro mensaje político tear down the wall, o definan a las claras el pensamiento de un grupo político y social I don´t believe in riches but you should see where I live.

El gusto por la música puede hacer que te aprendas de memoria la letra de una canción De do do do, de da da da sin saber qué significa: Teo toriatte konomama iko, aisuruhito yo. Pueden elevarte el ánimo libiamo, ne lieti calici o hundirte en la miseria E se Arlecchin tinvola Colombina ridi Pagliaccio.

Te incitan al delito take the money and run, a la violencia there are plenty ways you can hurt a man and bring him to the ground. Otras a abandonarlo todo think you're gonna slash your wrists, a cometer actos, a veces, inhumanos come marry me for evermore we'll be good company, y a veces no tan inhumanos and then I kissed her.

Pueden reflejar la cruda realidad without a job and no money to spend o la fantasía más imaginativa I put a spell on you. O simplemente, hablar del tiempo it's raining again.

Un bonito juego open up your eyes and let me step inside sería dedicarse a descubrir las canciones que son y quienes las cantan how long to sing this song. Gran parte, de Queen. Aunque lo tendréis muy fácil si usáis los buscadores de internet. En fin, this is the end...

13 comentarios:

Maggie dijo...

Me gusta este post. Esto de intercalar letras de canciones en un texto y hacer que tenga sentido es muy ingenioso, enhorabuena.

Y sí, sí que me pasa eso de tararear canciones sin venir a cuento... de hecho hasta me sirven de inspiraciones para posts y todo, jeje. Lo malo es que luego tardo unos días en quitarme la fanfarria de la cabeza, aaarghhh.

Chesk dijo...
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Chesk dijo...

Rictus, me pasa igual que a ti. Creo que vivo encadenada a la música, donde tengo una colección de canciones que identifican un momento, un lugar, una persona, hasta incluso sentimientos.

No podría vivir sin ella.

Mol dijo...

Hey you! de Pink Floyd es la del título, un saludo

Rictus Morte dijo...

Gracias. La música es una droga sonora, es curioso el efecto que produce en las personas.

Bien Mol, and the worms ate into his brain. "The think" es otra de las canciones de Pink que aparecen.

Maggie dijo...

A mí lo que me pasa también es que después de trbajar años en radio, concretamente haciendo radiofórmula en mis primeros tiempos, acabé un poco rayada de la música.

Rictus Morte dijo...

La música, como todo, a ratos. Cuando te imponen el escuchar música o música que no te gusta, se acaba por lo menos tuerto de un oído y ciego del otro...

De pequeño en el autobús del colegio, una hora y media casi de trayecto, las chicas se empeñaban en poner "Modestia Aparte", que creo que se llamaba el grupo. ¡Un infierno! Lo peor, que empezabas a conocer y cantar canciones que te causaban repulsa. ¡Agh!

Chesk dijo...

Rictus, para evitar precisamente eso de escuchar músicas ajenas, están los auriculares.

Desde los prehistóricos walkman (¡de cinta, qué sería eso ahora!), hasta el reproductor mp3 de hoy en día.

Ideal para aislarte de los necios de tu alrededor. :)))

Rictus Morte dijo...

Bueno, prehistóricos... Yo todavía conservo el que tenía, y no tengo, por contra, un reproductor de mp3. Vivo en la Prehistoria porque, además, sigo poniendo en el radiocassette las antiguas cintas, con los altibajos que a veces tienen por haber presionado accidentalmente el REC y que me sé de memoria.

¿Y los cascos? No los soporto. :(

Cualquiera diría, leyéndome, que soy un viejo. ¿Qué dirían si me vieran en la realidad? Quien sabe, quizá confirmasen lo que leyeron ;)

Jesús Sanz Rioja dijo...

A mí me vienen versos, también. Uno de los más frecuentes lo puse como título del blog.

Rictus Morte dijo...

Es un buen verso para estar prevenido, y está bien tenerlo a la cabecera que siempre nos recuerde los peligros de la sociedad moderna: Oye, tú ¿entiendes?;)

csanmu dijo...

Si José, este artículo es bastante bueno, está muy conseguido técnicamente, (como casi siempre que te pones a escribir ;)). Es una curiosidad...
My heart did time in Siberia, was waiting for the life to come true...
Algo hay que tiene la música, no es magia, porque es real, pero los sentimientos que despierta a veces son casi inefables.
Lo más difícil es conseguir separar, nunca sabes si lo que te eleva de esa forma es la letra o la música, o hasta que punto actúa cada una...

Rictus Morte dijo...

Csanmu, ya nadie va a leer estos comentarios, porque son muy lejanos, pero recuerda que soy Rictus... Bienvenido cualquier comentario tuyo, besos