26 febrero 2007

Lincoln, aprendiendo de la historia

A los que le acusaban de que la guerra era culpa suya y no habría paz hasta que se marchara respondió Lincoln -en una carta dirigida a James C. Conkilng para que fuera leída en una reunión de "el partido para la unión nacional", los republicanos, vamos- que sólo existían tres maneras de alcanzar la paz. La primera era acabar con la rebelión, que era precisamente lo que él intentaba hacer; la segunda era renunciar a la Unión, lo que, desde luego, él no iba a hacer nunca; y la tercera, llegar a algún tipo de compromiso, que, forzosamente, tendría que pasar por aceptar la independencia de los estados sureños.

En el discurso de Lincoln en Gettysburg exponía que se hallaban reunidos para dedicar una parte de un campo de batalla en honor de aquellos que habían dado su vida por la nación. Semejante acción era, sin duda, adecuada, pero en cierto sentido nadie podía consagrar y santificar aquel terreno más de lo que lo habían hecho los que en él habían combatido. La tarea de los vivos debía ser, por lo tanto, continuar aquella tarea inacabada "para que estos muertos no hayan muerto en vano."

Quien quiera puede ver los silogismos que se traducen de los discursos y comportamientos de Abraham Lincoln con la situación de la España actual. no me planteo exponerlos yo, que creo que son claros. Únicamente decir que el paralelo de Lincoln no es, en ningún caso, Zapatero.

Este es mi pequeño homenaje a las víctimas de ETA y a la unión de España. El discurso de Gettysburg culmina con una frase que todos conocemos, y que refleja la esperanza de una nación, que hago propia para la nuestra: "Esta nación, bajo Dios, tendrá un nuevo nacimiento de libertad; y el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo no perecerá en la tierra."


He tomado como fuente la biografía de Lincoln escrita por César Vidal.

5 comentarios:

Persio dijo...

Muy adecuado el post. La demagogia antiguerra al acecho de la democracia. Siempre ha sido y será así. La firmeza no ha de abandonarse, pues jugamos la libertad. ¿Dónde está el Lincoln del momento presente?

Gracias por el link al Babylon Times. Yo también te he puesto uno.

Te he visto en el blog de Gusanita... Si te gusta la poesía, me gustaría recomendarte otro de mis enlaces: Bajamar. Es extraordinaria.

Abrazos

marce dijo...

Esperemos que aqui no tengamos que ir a otra guerra civil.

COLOMBINA dijo...

Hola rictus, estoy muy deacuerdo contigo, me ha gustado mucho tu post y lo mejor es la frase del final, espero que en estas circunstancias seamos valientes y demostremos nuestra postura con libertad y coherencia, que tanto le falta a esta sociedad nuestra.

El Cerrajero dijo...

Brillante entrada, rictusmorte.

Me sumo al deseo de 'Esta nación, bajo Dios, tendrá un nuevo nacimiento de libertad; y el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo no perecerá en la tierra'.

Rictus Morte dijo...

Gracias Persio. respecto de la poesía ta agradezco en enlace, le echaré alguos vistazos. Gusanita me atrajo por el tema de los gusanos... ¡Ay que ver cómo soy! Lo comprenderás cuando escriba mi siguiente post, que va a ser un poema.

Marce... ¡Esperemos que no! Pero si alguna vez sucede, esperemos que la puedas ver ;) En serio, espero que todo salga bien, ya que me parece que aún no has entrado en quirófano.

Gracias Colombina, gracias Cerrajero. El mérito del post casi que no es mío, más bien del propio Lincoln y de César Vidal. Pero esas palabras del discurso de Gettysburg son de las que hacen historia. ¡La buena literatura de algunos políticos! Tan extraña pero tan bienvenida, como con el amigo Churchill, cuyos discursos son por sí mismos dignos de un premio nobel, nunca mejor dicho, que lo fue.