27 febrero 2007

Por qué los muertos...

Hubo una época en mi vida -que no ha pasado todavía- en la que me aficioné a la poesía macabra. Los muertos, los cadáveres, los gusanos..., hacían mis delicias -y las de algún otro insecto, claro-. Quién sabe cómo me inicié en la poesía macabra, quizá fueron las coplas a un muerto de Manrique, quizá el poema "la Desesperación" -ése que dice:
"Me agrada un cementerio
de muertos bien relleno,
manando sangre y cieno
que impide el respirar..."-,
quizá la introducción del poema "El Diablo Mundo" de Espronceda, quizás "The Raven" -el Cuervo- de Poe. Quién sabe cuál de ellos, o todos, fue el que me inició, lo que sí tengo claro es que culminé, por ahora, con un poema de Almafuerte, "Dios te salve".

El hecho es que mi abuela, a la que le leía con cierta frecuencia los poemas que escribía, me inquirió al respecto de gustos tan sospechosos y sombríos. Ella quería poemas al estilo Campoamor. Su interés hizo que investigara en el por qué de mi conducta, en otro poema macabro, claro, en el que reflejo la pregunta y la respuesta:

-¡Para ya! Vate macabro,
¿Por qué escribes porquerías?
¿Por qué este descalabro
en las bellas poesías?
¿Por qué abres las entrañas
de los muertos ya enterrados?
¿Por qué corren las arañas
por tus versos malhadados?
¿Por qué escarbas en las tumbas?
¿Por qué bailan como expertos
negros valses, torpes rumbas?
¿Por qué están vivos tus muertos?

- ¿Por qué? No lo sé, es mi alma
quizás entenebrecida,
siempre en guerras, nunca en calma,
que se asusta de la vida.
Es quizá pura obsesión:
un gusano que en la mente
me devora la razón
a mordiscos, brutalmente.
¿Por qué? Yo no sé por qué
-acaso leer "The Raven"...-.
Una cosa sólo sé
nada más: ellas lo saben.

10 comentarios:

gilgamesh dijo...

Bravo Rictus, creo que eres el único capaz de provocar sonrisas con un tema tan escabroso

COLOMBINA dijo...

hola rictus,me ha gustado mucho, pero lo que más a sido el hecho de preguntarte el por qué, es un buen paso para conocerte mejor y averiguar la respuesta.
Animo.............

El Cerrajero dijo...

Por muy bien que te lo pases con los muertos nunca podrás sacarle el rendimiento y el beneficio conseguido por Rodríguez el Traidor.

Persio dijo...

Me ha gustado ese poema fronterizo, entre la risa y lo macabro. Me ha recordado a una canción de Alaska sobre los zombis...
Un abrazo

marce dijo...

Y yo que me preguntaba porque un muchacho tan alegre como tu se hacia llamar asi.......

Rictus Morte dijo...

Eso es cierto, Cerrajero. No guardo yo cadáveres en los armarios. A lo más en algún escrito y ahí no caben ni los huesos. Hubo un tiempo en que la calavera de una cabra presidió el salón de mi casa, pero eso es otra historia...

Gracias chicos, Gilgamesh, Colombina, Persio, el inoperable Marce... Por cierto, que si quieres saber de dónde viene mi nombre: el por qué del nombrecito

GUSSANITA dijo...

otra vez los gusanos

Rictus Morte dijo...

Es que soy un romántico ;)

Zorro de Segovia dijo...

Te anoto parte de un poema de Joaquín Abati que creo te gustará:

"Era una noche de invierno,
noche cruda y tenebrosa,
noche sombría, espantosa,
noche atroz, noche de infierno,

noche fría, noche helada,
noche triste, noche oscura,
noche llena de amargura,
noche infausta, noche airada."

Rictus Morte dijo...

"A cuatro leguas de Pinto
y a treinta de Marmolejo,"

Magnífico y divertido poema, gracias por recordármelo, Zorro.