31 marzo 2007

Semana de Pasión

Ahora que comenzamos la Semana Santa y para darle un poco de sentido al blog un texto del hermano Rafael al respecto. Claro está, esto sólo lo compartirán los creyentes, no espero yo más:

"¡Ah, si yo supiera decir al mundo dónde está la verdadera felicidad!
Pero el mundo esto no lo entiende ni lo puede entender, pues para entender la Cruz hay que amarla, y para amarla hay que sufrir; mas no sólo sufrir, sino amar el sufrimiento..., y en esto, qué pocos, Señor, te siguen al Calvario..."

A mí me trajo a la memoria la película de la Pasión, cuando el Señor no cogía simplemente la Cruz, sino que se abrazaba a ella.

28 marzo 2007

El Genio debe morir

He comenzado un nuevo blog con mi hermano en el que vamos a publicar poco a poco unos textos que escribimos en la primera juventud, o adolescencia tardía, en los que se combinan prosa y verso, por lo general la prosa de mi hermano y el verso mío, en clave de humor. Bueno, es una pretensión de comicidad, que lo sea no depende de nosotros, depende de que le hagan gracia a los lectores. Basta que uno se divierta un poco para que merezca la pena el trabajo de escribir.

Es curioso esto del humor y de los gustos. Hay muchos tipos de humor y me doy cuenta que hay personas a las que no le hace nada de gracia Wodehouse, pero que se tronchan con los Morancos. Yo procuro ver siempre el lado cómico a todo. En esta materia yo soy muy "liberal", muy "abierto". Me río con facilidad y primo la forma al contenido, lo cual ha hecho que me tenga que refrenar muchas veces para que no se me tome por machista, racista, fascista o comunista. Creo que cuando uno no tiene intención de ofender y sí de hacer reír tiene un límite más amplio, pero aún así hay que tener cuidado de no herir gratuitamente a los demás.

Pues nada, a los que os paséis por el otro blog, espero que os gusten los escritos, porque lo que es el blog está hecho unos zorros.

22 marzo 2007

El peligro de la locura y los poetas

[...] debemos romper con un prejuicio tan enorme como corriente. Por todas partes se oye decir que la imaginación, y especialmente la imaginación mística, es un peligro para el equilibrio mental del hombre. Se habla de los poetas generalmente como de individuos cuya psicología inspira poca confianza; [...] Pero semejante juicio queda plenamente rectificado por los hechos y las enseñanzas de la historia. Casi todos los poetas verdaderamente superiores, además de haber sido gente muy sana, fueron hombres de notable laboriosidad. [...] La fantasía nunca arrastra a la locura; lo que arrastra a la locura es precisamente la razón. Los poetas no se vuelven locos, pero sí los jugadores de ajedrez. Los matemáticos enloquecen lo mismo que los tenedores de libros; pero es muy raro que enloquezcan los artistas creadores. Ya se entiende que no pretendo atacar los fueros de la lógica; lo único que hago es advertir que el peligro de volverse loco está en la razón y no, como suele creerse, en la imaginación. La paternidad artística es tan saludable como la paternidad física.

[...] Todo nos está probando que el soñar no enloquece. Por ejemplo, los críticos parecen siempre más locos que los poetas. Homero es completamente razonable y sereno; pero sus críticos se han encargado de destrozar su obra y de presentárnosla en jirones extravagantes. [...] Y aunque es verdad que san Juan Evangelista vio en sus visiones extrañísimos monstruos, nunca concibió criatura más horrenda que -la que concibió- alguno de sus comentaristas. Y el hecho es bastante fácil de explicar: la poesía es saludable porque flota holgadamente sobre un mar infinito; mientras que la razón, tratando de cruzar ese mar, lo hace finito; y el resultado es el agotamiento mental. Aceptarlo todo es un ejercicio, y robustece; entenderlo todo es una coerción, y fatiga. El poeta no busca más que la exaltación y la expansión, el desahogo de su personalidad sobre el mundo. El poeta no pide más que tocar el cielo con su frente. Pero el lógico se empeña en meterse el cielo en la cabeza, hasta que la cabeza le estalla.[...]

Gilbert Keith Chesterton, en su libro "Ortodoxia".

18 marzo 2007

Un poco de Villamediana

Juan de Tassis, conde de Villamediana, ha sido uno de los poetas más cáusticos que hemos tenido. Llegó incluso a morir asesinado, tal era su atrevimiento... Quién sabe, quizá por mandato del rey pues hasta la reina creyó una vez que su esposo, que le tapaba los ojos, era el marqués, y tanta familiaridad olía a cuerno quemado. El hecho es que lo mataron una noche y nunca se esclareció pues zahirió a tantos que muchos pudieron ser. Aquí os dejo una de sus perlas que mi hermano me ha recordado este fin de semana:

Llego a Madrid y no conozco el Prado
y no lo desconozco por olvido
sino porque me consta que es pisado
por muchos que debiera ser pacido.

15 marzo 2007

Un decir, por poner algo

Imagináos que tenéis un libro entre las manos, ¿por dónde empezáis a leer, por el final? No creo. A mí me gusta empezar por el principio y, si la cosa no me agrada, ir pasando las páginas hasta la última. Pues eso os recomiendo que hagáis con los blogs, que echéis la mirada hacia atrás, porque todo aquel artículo en el que el autor no se limite a comentar la actualidad, no pierde actualidad.

Y esto lo digo, como ando por una etapa de sequía, para que no dejéis de visitar el blog, aunque sea cotilleando un poco por los torpes comienzos. Y es que he estado contando los libros que tengo sobre la mesilla de noche y suman 17. ¡Así no hay quien escriba en el blog! Es más, ¡así no hay quien estudie una oposición! Debería castigarme por ello. Pero es que son libros tan buenos que, aunque sea a lo largo de dos o tres meses, habré de leerlos todos. Entre ellos predominan: "Ortodoxia", de Chesterton -cosa fina, no es para las noches; "Sueños de un seductor", de Woody Allen -ligero y muy gracioso, como la película; "JRR Tolkien, el Señor de la Tierra Media", de Joseph Pierce -ya me leí "Tolkien, hombre y mito" del mismo autor, y, en realidad, mucho de lo que se ha escrito sobre el Inkling; "Carta al padre", de Kafka; "Elena", de Evelyn Waugh...

Ya sé que debería terminar uno y empezar luego otro, pero es que, aunque sólo sea con los libros, soy un ambicioso. Me acabo de dar cuenta de que predominan los autores ingleses católicos del siglo pasado, debería reflexionar sobre ello. Pero para que haya algo nuevo en el blog aquí va un poemilla para las enamoradizas:

Tus manos son sólo manos
cuando rozan a las mías,
mientras tanto son apéndices
útiles a ti, a mí vanos.


Y me refiero a las manos de una chica, que yo con hombres los roces con padrino y pistolas... Esto de las pistolas también podría malinterpretarse, ¡cachis!

08 marzo 2007

Un hilarante poema

Os transcribo un poema, no es mío, es de Joaquín Abati, creo. Yo lo leí por primera vez en una recopilación de Ussía. Es muy bueno. Me ha dado la idea Zorro de Segovia

EL CONDE SISEBUTO

A cuatro leguas de Pinto
y a treinta de Marmolejo,
existe un castillo viejo
que edificó Chindasvinto.
Perteneció a un gran señor
algo feudal y algo bruto;
se llamaba Sisebuto,
y su esposa, Leonor,
y Cunegunda, su hermana,
y su madre, Berenguela,
y una prima de su abuela
atendía por Mariana.
Y su cuñado, Vitelio,
y Cleopatra, su tía,
y su nieta, Rosalía,
y el hijo mayor, Rogelio.

Era una noche de invierno,
noche cruda y tenebrosa,
noche sombría, espantosa,
noche atroz, noche de infierno,
noche fría, noche helada,
noche triste, noche oscura,
noche llena de amargura,
noche infausta, noche airada.

En un gótico salón
dormitaba Sisebuto,
y un lebrel seco y enjuto
roncaba en el portalón.
Con quejido lastimero
el viento fuera silbaba,
e imponente se escuchaba
el ruido del aguacero.
Cabalgando en un corcel
de color verde botella,
raudo como una centella
llega al castillo un doncel.

Empapada trae la ropa
por efecto de las aguas,
¡como no lleva paraguas
viene el pobre hecho una sopa!
Salta el foso, llega al muro,
la poterna está cerrada.
-¡Me ha dado mico mi amada!
-exclama-. ¡Vaya un apuro!
De pronto, algo que resbala
siente sobre su cabeza,
extiende el brazo, y tropieza
¡con la cuerda de una escala!
-¡Ah!... -dice con fiero acento.
-¡Ah!.. -vuelve a decir gozoso.
-¡Ah!.. -repite venturoso.
-¡Ah!.. -otra vez, y así, hasta ciento.
Trepa que trepa que trepa,
sube que sube que sube,
en brazos cae de un querube,
la hija del conde, la Pepa.

En lujoso camarín
introduce a su adorado,
y al notar que está mojado
le seca bien con serrín.
-Lisardo ... mi bien, mi anhelo,
único ser que yo adoro,
el de los cabellos de oro,
el de la nariz de cielo,
¿qué sientes, di, dueño mío?,
¿no sientes nada a mi lado?,
¿que sientes, Lisardo amado?
Y él responde: -Siento frío.
-¿Frío has dicho? Eso me espanta.
¿Frío has dicho? eso me inquieta.
No llevarás camiseta
¿verdad?... pues toma esa manta.
-Ahora hablemos del cariño
que nuestras almas disloca.
Yo te amo como una loca.
-Yo te adoro como un niño.
-Mi pasión raya en locura,
si no me quieres, me mato.
-La mía es un arrebato,
si me olvidas, me hago cura.
-¿Cura tú? ¡Por Dios bendito!
No repitas esas frases, ¡
en jamás de los jamases!
¡Pues estaría bonito!
Hija soy de Sisebuto
desde mi más tierna infancia,
y aunque es mucha mi arrogancia,
y aunque es un padre muy bruto,
y aunque temo sus furores,
y aunque sé a lo que me expongo,
huyamos... vamos al Congo
a ocultar nuestros amores.
-Bien dicho, bien has hablado,
huyamos aunque se enojen,
y si algún día nos cojen,
¡que nos quiten lo bailado!

En esto, un ronco ladrido
retumba potente y fiero.
-¿Oyes? -dice el caballero-,
es el perro que me ha olido.
Se abre una puerta excusada
y, cual terrible huracán,
entra un hombre..., luego un can...,
luego nadie..., luego nada...
-¡Hija infame! -ruge el conde.
¿Qué haces con este señor?
¿Dónde has dejado mi honor?
¿Dónde?, ¿dónde?, ¿dónde?. ¿dónde?
Y tú, cobarde villano,
antipático, repara
cómo señalo tu cara
con los dedos de mi mano.

Después, sacando un puñal,
de un solo golpe certero
le enterró el cortante acero
junto a la espina dorsal.
El joven, naturalmente,
se murió como un conejo.
Ella frunció el entrecejo
y enloqueció de repente.
También quedó el conde loco
de resultas del espanto,
y el perro... no llegó a tanto,
pero le faltó muy poco.
Desde aquel día de horror
nada se volvió a saber
del conde, de su mujer,
la llamada Leonor,
de Cunegunda su hermana,
de su madre Berenguela,
de la prima de su abuela
que atendía por Mariana,
de su cuñado Vitelio,
de Cleopatra su tía,
de su nieta Rosalía
ni de su chico Rogelio.

Y aquí acaba la leyenda
verídica, interesante,
romántica, fulminante,
estremecedora, horrenda,
que de aquel castillo viejo
entenebrece el recinto,
a cuatro leguas de Pinto
y a treinta de Marmolejo.

07 marzo 2007

El mundo está cambiando

No sé si os pasa a vosotros, pero a mí me da la tremenda impresión -porque la impresión, para que cause inquietud, ha de ser tremenda- de que algo está cambiando en España o en el mundo -y no me refiero al clima-. Si bien, en estos dos últimos siglos en los que todo avanza a marchas forzadas suena a perogrullo lo del cambio.

No soy profeta, aunque un día de estos escribiré una curiosa entrada con profecías de santos, nada de Nostradamus, pero son muchos los pequeños detalles que me inclinan a pensar en que se cierne una borrasca sobre nosotros y hay que resguardarse un poco hasta que salga el sol de nuevo. Pero resguardarse no es, ni mucho menos, esconderse.

Quízá estas palabras sólo las escribo para, a continuación, intercalar otras bonitas y poéticas del Señor de los Anillos, atribuidas al personaje Bárbol, ese árbol viviente, aunque las he modificado un poco para que adquieran forma de poema:

El mundo está cambiando:
lo bebo en el agua,
lo noto en las piedras,
lo huelo en el aire,
lo siento en la tierra.

Y ya que sale al paso espero que sean muchos los que vayan a la manifestación en Madrid, porque lo importante en épocas de crisis es participar en los cambios y ayudar a que salga algo positivo de todo ello. Aunque what will be, will be -lo que será, será-, así que no nos preguntemos el qué. Dice el Evangelio de San Mateo, en una de mis partes favoritas: "Por tanto, no os inquietéis por el día de mañana, pues el mañana tendrá su propia inquietud. A cada día le basta su contrariedad."

Así que os animo a que en las cosas que hagáis, pongáis todo vuestro empeño en hacerlas bien aunque luego no salga, al parecer, nada bueno. Si midiéramos el esfuerzo en resultados cuantificables sólo comeríamos cereales. La semilla germina tarde a veces, y el árbol crece despacio, pero pongamos nuestro esfuerzo en cuidar a ese árbol del cambio para que no salga con formas retorcidas. Y aunque suene todo muy metafórico, creo que el árbol al que me refiero es a nuestra débil democracia, que ya muestra ramas con formas fantasmagóricas.

05 marzo 2007

Un hueco en el estómago

Estos días estaré muy ocupado, y para no dejar vacíos en el blog -aunque un hueco en el estómago, ahora que estamos en cuaresma, hasta es conveniente-, tiro de poemas. Aunque éste me plantea a mí serias dudas pues no es que sea muy entretenido y, así entre nosotros, parece un tocho difícil de leer...

Satisfecho, camino por la vaguedad
del infinito en un punto determinado
que concreta mi existencia. Un ser animado
hecho del barro en la nada y la vaciedad
que repletaban la primera soledad
del Universo. Un ser que ha sido destinado
a poblar con su inteligencia, y primado
a cualquier criatura de bondad o maldad.
Satisfecho. Dios nos concedió la existencia
y la Ley Natural con la que a su presencia
colegimos. Completo me hallo en el hastío,
completo en las dudas que a los cuerpos afligen.
Satisfecho pues la soledad, el vacío,
son sino recuerdos del alma en el origen.

02 marzo 2007

Máximas de Jardiel Poncela

Hace ya un tiempo escribí un par de posts, Humorismos y Nuevos Humorismos inspirado en un libro de Jardiel Poncela, "Máximas Mínimas". Aquí os hago un extracto de algunas de las que más me gustaron. Y no, no creo que fuera machista, y aclaro esto porque antes o después saldrá el tema. Y no, no soy yo machista tampoco, porque la duda siempre se expande, como los gases...


El amor:


- Un solo amor es siempre demasiado.



La muerte:


- No se sabe nada de la muerte: en el "más allá" hay censura gubernativa.

- Los muertos son gente fría.

- La muerte hace algo agradable: viudas.

- Los muertos son dóciles, pero muy estirados.




El hombre:


- Todos los hombres que no tienen nada importante que decir hablan a gritos.

- A veces se tropieza uno con hombres tan brutos que se llega a pensar si quienes tendrán talento no serán las mujeres.

- En el hombre que piensa con frialdad, la caja torácica es una cámara frigorífica; por ello, el corazón que está allí dentro se conserva sin corromperse.

- El hombre es el único bicho al que la época de celo le dura todo el año.

- Las más de las veces, cuando un hombre ama a una mujer lo hace porque no tiene a otra a quien amar.




La mujer:


- La mujer, como los autos, es a la vejez cuando más se pintan.

- La mujer fue creada para que el hombre tenga con quien hablar:por eso en ella el instinto de conservación es inferior al instinto de conversación.

- Las mujeres casadas tienen un defecto más que las solteras: el marido.

- El sexo más débil ha hecho gimnasia sueca.

- El que pierde una mujer no sabe lo que gana.

- Viendo lo pequeños que son los pañuelos de las mujeres se comprende lo poco que duran sus llantos.

-La mujer adora al hombre igual que el creyente adora a Dios: pidiéndole algo todos los días.

- Ya no se encuentran virtuosas ni entre las violinistas.

- A las mujeres y a los niños les hace reir todo lo que no entienden: por eso ríen tanto a lo largo del día.

- Las mujeres tienen las mismas costumbres que los salvajes: adornarse con plumas, colgarse aros de las orejas, pintarse la cara y vivir conquistando a los vecinos.


- La mujer mueve mejor el cuerpo que el cerebro.

- Las mujeres al regañar con el amante lloran, al regañar con el marido pegan gritos.




Sentimientos:


- Los sentimientos deben analizarse siempre y no obedecerse nunca.

- Cuando tiene que decidir el corazón, lo mejor es que decida la cabeza.




Seducción


- Para seducir a una mujer, lo primero que hay que hacer es huir de ella.

- Seduciendo a dos mujeres aun tiempo se evita el riesgo de interesarse por una sola.

- Cuando una mujer le vuelve a un seductor la espalda casi siempre es para lucirla.

- A las mujeres les seduce que las seduzcan.

- En la seducción el hombre que usa gafas fracasa siempre, porque el cristal es un aislante.

- La mujer que ante las maniobras de un seductor no dice esta boca es mía, es porque piensa: "esta boca es suya".

- No importa que una mujer esté con un seductor mientras el marido duerme; lo importante es que esté con su marido cuando este despierte.

- El seductor hábil trata a las mujeres decedentes como si no lo fueran, y las que no lo son como si lo fueran.

- Al llevarse a casa a una mujer, como al llevarse a casa a un perrito, lo primero que hay que hacer es comprarles un collar.

- Lo más que se puede aspirar de una mujer que tenga los ojos negros, verdes o azules es a que los ponga en blanco.

- Es más caro vestir a una mujer que desnudarla.




Arte:


- Los montones de piedra y las tertulias artísticas se forman por acumulación de adoquines.

- El teatro es un gran medio para educar al público, pero el que hace un teatro educativo se encuentra siepre sin público al que poder educar.




Matrimonio:


- A las bodas, igual que a los entierros, se va siempre de negro: por algo será-

- El que pide la mano de una mujer lo que realmente desea es el resto del cuerpo.

- El hombre se casa con una mujer; la mujer con una solución.

- Ni el perro más dócil se dejaría atar para toda la vida.




Prostitutas:


- No hay nada tan aburrido como una "entretenida".

- Las prostitutas son como perros lulús, que en cuanto les han perfumado corren a la calle a revolcarse.




Experiencia:


- Se llama experiencia a una cadena de errores.

- La experiencia es una enfermedad que no se contagia.



- De acuerdo con las leyes de la Grafología, para tener un carácter sereno, ecuánime y ordenado lo mejor es escribir siempre a máquina.

De hombres y mujeres:


- El hombre piensa, la mujer da qué pensar.

- El hombre es la equivocación del Creador; la mujer es la equivocación del hombre.

- El hombre tiene cada año un año más; la mujer dos menos.

- Lo único que a la mujer le interesa de la cabeza de un hombre es el pelo.

- Entre el hombre y la mujer no hay más que una diferencia, y las mujeres en cuanto pueden, se apresuran a apoderarse de la diferencia del hombre.

- El hombre habla mal de la mujer y la mujer habla mal del homnre; pero, al fin y al cabo, si todo el mundo hablase bien, los buenos oradores no tendrían público.

- Siempre es el hombre el que da dinero a la mujer, y únicamente deja de suceder esto en los casos en que una mujer da dinero al hombre.


Espero que os hayan gustado. Dad las gracias a don Enrique Jardiel Poncela, que yo he sido un mero transmisor -aunque también me podéis dar las gracias, o mejor, dinero...-.

01 marzo 2007

Betis vs Sevilla

Como resido en esta ciudad, y nací en ella, algo tendré que decir de lo que se produjo ayer en el partido que enfrentaban, nunca mejor dicho, al Betis y al Sevilla. A mí el fútbol me gusta para entretenerme, que se den actos violentos me parece de enajenados. Por eso nunca he ido al campo, y aunque soy del Betis, ver como caen objetos e insultos desde las gradas hace que no me identifique en absoluto con esa afición. Con esa ni con ninguna.

Pero respecto de lo que pasó ayer, que no fue más que un paso en un camino, sólo puedo decir lo que dijo una vez el Superintendente Vecente -el Súper de Mortadelo y Filemón-:
¡Pero que rebestia es la chusma cuando se arrejunta!

Josep Pla

Encontré en la biblioteca unos volúmenes de Josep Pla, el cuaderno gris y notas dispersas principalmente, que leía de vez en cuando. Ahora que iba a escribir algo que había seleccionado de allí, no los veo por ningún lado. En cambio he cogido un librito de sentencias que, aunque no es lo mismo, sirve para tapar el vacío que se imponía en mi blog.

Decir que me gusta mucho Josp Pla, es un magnífico escritor y tenía las ideas bastantes claras sobre aquello de ser catalán y ser españo. Con saber que Jordi Pujol no lo tragaba nos hacemos una idea de la inmensidad del personaje. Espero que os gusten, no he tenido tiempo de entretenerme en sacar als mejores, así que algunas al azar:

Cuando surge en la conversación la palabra justicia, todo el mundo lanza, automáticamente, una media risita.

El arte de escuchar es terriblemente cansado y vale la pena poseer una renta para ahorrarse tener que precticarlo.

La cara de los hombres y de las mujeres que han pasado de los treinta años, ¡qué cosa más impresionante!

La memoria es una facultad muy oportunista y se adapta admirablemente a las posibilidades. Gpethe dice que la memoria llega justo a donde llega nuestro interés.

En los pueblos vale más no tener ninguna idea que cambiar de opinión. Esto último no te lo perdonan ni los amigos.

Los banqueros son unos señores que os dejan el paraguas cuando hace sol. Cuando llueve, es un poco más difícil.

El humor les rebala como el agua por las tejas... ¿Y a vosotros?