30 abril 2007

Palabras postreras

Existe un diccionario que recoge las palabras que dijeron algunos personajes famosos antes de morir. Creo que su título es "Diccionario de últimas palabras". Yo tan sólo lo he ojeado -u hojeado- y hay cosas curiosas. No recuerdo quién fue, pero pensando en algo grande que decir al morir, a uno de estos personajes no se le ocurrió nada y terminó con una exclamación que reflejaba su tremenda frustación: "¡Mierda!".

Ramiro de Maeztu, cuando le iban a fusilar, dijo: "¡Vosotros no sabéis por qué me matáis! ¡Yo sí sé por qué muero: porque vuestros hijos sean mejores que vosotros!". Y sí que lo fueron. Lo malo son los nietos que andan ahora dando por saco.

Pero este post obedece a un comentario que hizo El Carrajero en un post anterior, que me recordó las últimas palbras atribuidas a Muñoz-Seca, también asesinado en la Guerra Civil, como Ramiro de Maeztu, por el bando republicano -¡bendita república, tan legítima ella!-:
- Podeis quitármelo todo menos una cosa- dijo.
- ¿El qué?- preguntaron los ejecutores.
- El miedo que tengo.

24 abril 2007

Malo, Pepiño, más que malo

En nuestro delirio perpetuo, mi hermano Lupiáñez y yo hemos sacado otra historia más del Genio a la luz. Y debido al éxito que está teniendo -que mejor no saberlo, por eso no le pongo contador al blog- dejo aquí una pequeña reseña y una pequeña explicación del poema final, donde se nombra a un Felipe.

Lo cierto es que es de hace bastantes añitos -ya he dicho en otro lugar que es de mi tardía adolescencia- cuando este señor, después de dejar la poltrona a José María Aznar, reapareció en una ocasión, no me acuerdo en qué ocasión, para darle por saco al gobierno.

Yo pensaba que el poema, o se leía en su debido momento, o no tendría el contexto de actualidad requerido, si bien don Felipe persistió tantas veces en su actitud en diversos artículos, discursos y apariciones varias que creo que la actualidad será siempre eterna, y eterno mi agradecimiento por ello.

Y nada más, que ha empezado la Feria de Abril con demasiado calor y parece que se adivinan ciertas lluvias en el horizonte, que espero que refresquen el ambiente y despejen un poco las casetas -si es que soy de un malo digno de Pepiño Blanco-. Por cierto, los títulos que pongo a los posts despitan en exceso respecto al contenido de los mismos. ¡Qué cosas!

20 abril 2007

El futuro de España

Hola a todos, personas, animales y seres de ficción -cada cual que se adscriba a categoría que crea más adecuada-:

Hace ya algún tiempo que no escribo, aunque el otro día publiqué un post, y la razón es clara: no tengo -como suele ser habitual- mucho que contar. A lo más una anécdota que me sucedió hace algunos días comprando en un supermercado. Ya me conocéis, no esperéis que me sucedan cosas en discotecas y sitios similares porque no suelo ir. Los amigos se hacen mayores, se casan o se echan novia -como vulgarmente se suele decir, porque: ¿adónde se la echan?- y los planes, que tampoco es que antes fueran salvajes, ahora lo son menos.

Pero me desvío del tema. El caso es que se me acercó un niño que, por su bien, espero que no tuviera más de tres años pero a mí me parecía que rondaba los cuatro o cinco y, dándome una palmadita en la pierna me dijo: "Tonto". ¿Quién sabe? Quizá para él no fuera una simple palmadita, sino su mejor golpe. La madre enseguida riñó al niño, pero como se riñe hoy en día, sonriéndole casi.

Yo miré al niño, miré a la madre y le dije: "este niño es un lince. Normalmente la gente necesita intercalar conmigo más de tres palabras para llegar a esa conclusión."

Más tarde se acercó otra vez el niño a una de mis amigas y le dijo señalándola con el dedo: "mujer, es una mujer". Lo que demostró que no me equivocaba, el niño era un lince.

19 abril 2007

El Quemaconventos

- ¿Has visto a los abuelos? Estaban viendo la CNN. Dicen que es por si los echan de España.

-No se enterarán de nada. Además, ¿quién les va a echar?

-Vete tú a saber, al parecer hay cola: socialistas, nacionalistas, moros...

-¡Qué pena de país!- dice, llevándose las manos a la cabeza.

-¡Qué!¿Palpando tu incipiente calvicie? Habría que llamar a Greenpeace por lo de tu tremenda deforestación capilar. Se llevarían, como tú, las manos a la cabeza.

-¿A qué cabeza? ¿A la suya o a la mía? Sería asqueroso tener todas esas manos sobándome. ¿Te lo imaginas? Además, así sí que se me caería el poco pelo que me queda.

-Sí, pretendiendo salvar un bosque acabarían por arruinarlo. Los ecologistas coñazo, que los llamaba Ussía, en contraposición al ecologista sandía: verde por fuera y rojo por dentro.

-¡Comunistas! Es absurdo que se rechace y prohiba a la extrema derecha y a éstos, que son la extrema izquierda, se les permita pulular por doquier. ¡Qué mundo! Se dicen ateos, aunque más que ateos son anticlericales. Y ahí tienes a Llamazares, que se dice que se convierte al Islam.

-Es que a esta gente les gusta dar por saco hasta a la coherencia. A propósito, ¿te has fijado en el apellido de don Gaspar? ¡Llamazares! Parece destinado a ser un líder comunista, al menos en Rusia.

-Sí. Es curioso. Aquí en España hubiera tenido mejor suerte llamándose Quemaconventos o algo parecido.

13 abril 2007

La paz... Sí, en el cementerio

Este mes se nota que no estoy dedicándole mucho a esto de los blogs. Imagino que son rachas, cuando me engancho a un juego de fútbol olvido eso de escribir. Y no es que me falten ideas para publicar, sino que carezco de ganas de escribir. Pero voy a ponerle un poco de remedio. En primer lugar os dejo una pequeña perla que podréis degustar entera en mi otroblog. Avanza despacio, pero espero que entre mi hermano y yo le demos un poco más de caña.

Tus andares desgarbados
solo tienen un porqué:
uno del otro , apestados
van huyendo tus dos pies.


Y en segundo lugar otro poema que quizá llegue a formar parte del "El Genio" algún día. Ya sabéis, es un libro en constante elaboración. A mi hermano ya le di dos o tres epitafios y quizá con este poema tenga para un nuevo capítulo:

No turbéis mi quietud
cansado como estoy,
no estéis que vengo y voy
pisoteando mi ataud.

Si el vivo al muerto olvida
salid pues del cementerio,
que no es este lugar serio
para tratar con la vida.

Los que todavía corréis
por el mundo presurosos
dejadnos, no nos molestéis
con lamentos quejumbrosos.

No queremos vuestras flores
ni halagosos baboseos,
no gustamos los honores
que nos traen vuestros deseos.

Ya que la muerte asumimos
sin pediros vuestra ayuda,
así mostréis la voz muda
y en silencio, que dormimos.

Por eso, mortales, huid;
alejaos de nuestros nichos
como de hórridos bichos;
con vuestra vida cumplid

olvidando que existimos
y olvidando que una vez,
como llega a cada ser,
hartos de vivir morimos.

Quede yo así metidito
entre chapas de madera,
como aquél que el sueño espera
en su cama, calentito.

Y queden secos mis sesos
de tanto pensar hastiados,
y en la tierra amontonados
tan sólo queden mis huesos.

04 abril 2007

El terror de las nenas -meme-

¿Qué me marcó de pequeño?

He estado reflexionando profundamente a propósito del enjundioso meme en que me ha metido Persio, y es que no me gusta escribir a tontas y a locas -por lo que ruego que se abstengan de seguir leyendo unas y otras- aunque a veces lo haga. No se puede decir, si yo fuera un santo y mi historia se contara, que haya un punto de inflexión, un momento de conversión, un algo que me marcó para toda la vida, que me hizo enderezar el rumbo. Sería más bien yo un santo anodino, vulgar, ajeno a la aventura, metido en mis libros y mis sábanas -que me gusta leer en la cama-.

Pero hay cosas que uno recuerda más que otras, y, ¿qué deciros? La extraña paradoja de que el día de más éxito en mi vida fue el primero de todos. Sí, yo naci un 13 de julio en el Virgen del Rocío de Sevilla, a las tres de la madrugada -la hora de las tinieblas, todo sea dicho-. Y, a parte de las anécdotas de aquella noche, como que mi madre, harta de esperar se fue a tomar un helado al Alfonso, terraza pub que se llena en verano, en la Plaza de América -Parque de María Luisa-, o que mi padre y mi tío se metieron en el primer bar que vieron abierto y les preguntó un policía que qué hacían allí -y es que el bar estaba abierto porque lo acababan de robar-.

A parte, como decía, de esas anécdotas, al parecer cuando nací las enfermeras se quedaron con la boca abierta. Era evidente que yo era un niño, pero no era la seguramente tremenda evidencia lo que las asombraba -que también podía haberlo hecho-, sino que yo era un bebé "precioso" -y pongo comillas porque el término no es común en mi vocabulario-. Vinieron enfermeras de todo el hospital a verme. Y de ahí la paradoja, que el primero de mis días fue el de más éxito entre las féminas. Luego fue decayendo la cosa progresivamente hasta mi estado lamentable actual.

Ahora, si un grupo de mujeres me ve en un parque puede que me tire cacahuetes, pensando que soy un mono, pero poco más. Lo cierto es que aquél primer día me marcó la vida porque nací, pero lo otro es pura anécdota, como es evidente mis recuerdos no se remontan a tan tierna infancia, pero a falta de otro mejor... Y cito para el meme a Gilgamesh, Colombina, Qrm, Chesk y Pasión Española

Firmado: el terror de las nenas

02 abril 2007

El Quebrantahuesos

Es una de las aves que más admiro. Recuerdo que me contaban que el nombre le venía de dejar caer los huesos sobre las piedras, quebrándolos y accediendo así al tuétano. No sabía hasta que punto era cierto cuando escribí este soneto, pero así lo reflejé. El otro día lo leí en un libro sobre aves, así que, no faltando a la verdad, aquí publico el poemilla:

Como si un cadáver... fuera la tierra
en descomposición, la carne cruda
se adhiere a la roca, seca y desnuda,
en las más altas cumbres de la sierra.

Vuela su sombra, su grito me aterra,
y desde su nido que el risco escuda
desciende a su presa. El viento se muda
como si un cadáver... fuera la tierra.

A otros buitres ahuyenta con su garra;
la carroña con su pico desgarra
y despoja así de carne a los huesos.

Remonta con ese esqueleto el vuelo
que la roca quiebra al caer desde el cielo;
acompaña la muerte al quebrantahuesos.