03 mayo 2007

Churchill

Debemos recordar que estamos en las fases preliminares de una de las grandes batallas de la historia, que nosotros estamos actuando en muchos puntos de Noruega y Holanda, que estamos preparados en el Mediterráneo, que la batalla aérea es continua y que muchos preparativos tienen que hacerse aquí y en el exterior. En esta crisis, espero que pueda perdonárseme si no me extiendo mucho al dirigirme a la Cámara hoy. Espero que cualquiera de mis amigos y colegas, o antiguos colegas, que están preocupados por la reconstrucción política, se harán cargo, y plenamente, de la falta total de ceremonial con la que ha sido necesario actuar. Yo diría a la Cámara, como dije a todos los que se han incorporado a este Gobierno: «No tengo nada más que ofrecer que sangre, esfuerzo, lágrimas y sudor».

Tenemos ante nosotros una prueba de la más penosa naturaleza. Tenemos ante nosotros muchos, muchos, largos meses de combate y sufrimiento. Me preguntáis:¿Cuál es nuestra política?. Os lo diré: Hacer la guerra por mar, por tierra y por aire, con toda nuestra potencia y con toda la fuerza que Dios nos pueda dar; hacer la guerra contra una tiranía monstruosa, nunca superada en el oscuro y lamentable catálogo de crímenes humanos. Esta es nuestra política.

Me preguntáis; ¿Cuál es nuestra aspiración?. Puedo responder con una palabra:Victoria, victoria a toda costa, victoria a pesar de todo el terror; victoria por largo y duro que pueda ser su camino; porque, sin victoria, no hay supervivencia. Tened esto por cierto; no habrá supervivencia para todo aquello que el Imperio Británico ha defendido, no habrá supervivencia para el estímulo y el impulso de todas las generaciones, para que la humanidad avance hacia su objetivo. Pero yo asumo mi tarea con ánimo y esperanza.

Estoy seguro de que no se tolerará que nuestra causa se malogre en medio de los hombres. En este tiempo me siento autorizado para reclamar la ayuda de todas las personas y decir: «Venid, pues, y vayamos juntos adelante con nuestras fuerzas unidas».

Discurso de Churchill a la Cámara de los Comunes, 13 de mayo de 1940

8 comentarios:

marce dijo...

Igualito que Zapatero...

Ignacio dijo...

Muy bien traido

gilgamesh dijo...

Uno se motiva y todo para seguir luchando. He salido igual de motivado que cuando vi "300".
Un saludo

El Cerrajero dijo...

Si quedara un mínimo de decencia en España, hace tiempo que Rodríguez el Traidor estaría procesado y en la cárcel.

Jesús Sanz Rioja dijo...

Eso es un político.

QRM dijo...

Qué maravilla. Un Santo de la libertad, de aquéllos en los que yo si creo.
Yo le rezo a la memoria de Churchill ¿Qué pasa?.

ZP como traidor merece la suerte de Mosley.

Mariano Rodríguez dijo...

Me sumo a estos comentarios. Magnífico, inolvidable discurso que choca frontalmente con el espíritu mezquino de la España de Zapatero. Bien traído.

Rictus Morte dijo...

No he terminado con Churchill, que da para mucho.

Y no pasa nada, Qrm, yo también le rezo, y a Abe Lincoln, que no se te olvide