14 septiembre 2007

Guerra Civil

Últimamente me estoy deteniendo en las librerías viendo la cantidad de publicaciones existentes sobre la Guerra Civil española. Lo cierto es que ya hace tiempo que ocurre este fenómeno. Al respecto de la guerra siempre he tenido las ideas muy claritas, pero cuanto más leo -de un lado y de otro, aunque todos los lados pretenden ser el de la verdad- más me reafirmo en mi postura.

Pero lo extraño de todo es que la guerra fue un mal inevitable en el momento en que se produjo, y quien ataca a la dictadura de Franco empieza por atacarle en la guerra, afirmando lo inepto que era y cosas por el estilo. Pues más ineptos serían los que perdieron, digo yo. Creo que hay que distinguir a la hora de estudiar la figura de Franco al militar por un lado y al dictador por el otro.

Pero mi reflexión no pretendía llegar a Franco, sino al hecho de que a pocas guerras tan locales -y tan escasas en lo material- se les ha dado una importancia tan relevante, no sólo a nivel nacional, sino internacional. Y creo que es porque en España lo que se derrotó fue al comunismo. No se acabó de ninguna manera con ningún sistema democrático, que no existía en términos reales, sino que se aplastó una revolución comunista que, de haber triunfado, hubiera extendido la línea del telón de acero al Atlántico. Sólo Inglaterra se hubiera librado de caer en las garras de la URSS. Fue en lo material una derrota insignificante, pero entrañó el mayor fracaso de Stalin.

Por eso creo que se hablará y se seguirá escribiendo sobre aquella guerra, tan española, y se seguirán contando mentiras y cuentos y saldrán nuevos personajes investigando la verdad intentando posicionarse en la objetividad, siempre tan difícil. Si os fijáis se cuentan menos mentiras de la II Guerra Mundial, porque los perdedores fueron prácticamente eliminados -los movimientos nazi y fascita-. Pero el comunismo sigue vivo y apoyado por pseudointelectuales occidentales de toda índole, y su propaganda cala cada vez más hondo, cuando sus regímenes parece que caen por su propio peso. Es curioso ver las relaciones que existieron entre el KGB y los iluminati, que así en términos vagos es como si fuera un élite de la masonería. Al final, todos lo mismo.

Recomiendo que leáis a Luis Suárez y a Pío Moa. Sí, ya sé que han escrito mucho. Quizá el libro de Franco de Pío Moa resuma mucho de sus estudios al respecto. Y mis desprecios a los Paul Preston del mundo entero, servidores de la bazofia comunista.
Y nada más, es que estaba el blog huérfano desde hace días y algo tenía que escribir. Ahora que empiezan las elecciones esto se moverá un poco más...

Añado aquí este vídeo hallado en otro blog. Muchas veces pienso sobre lo que escribir en el blog y me doy cuenta que no tengo mucho nuevo que contar, que en realidad todas las cosas están ya dichas. Lo que pasa es que hay muchos que no quieren escuchar, y hay que repetirlas sin cesar.

6 comentarios:

Joaquín dijo...

Te recomiendo el "Homenaje a Cataluña" de George Orwell, si no lo has leído ya. No se trata de hacer ningún "homenaje" a Cataluña, sino del relato de las experiencias de campaña de Orwell (voluntario en las filas POUM) en Barcelona y el frente de Aragón. Testimonio muy valioso de "la guerra dentro de la guerra" (la carnicería de anarquistas a manos de comunistas en Barcelona). Orwell estuvo a punto de perder la vida de un tiro en el cuello.

QRM dijo...

Estoy de acuerdo con lo que dices. Uno de los misterios de nuestra época es como es posible que una ideología probadamente nefasta, que una mentira monumental y perniciosa como el comunismo siga encandilando y dominando a la masa. Tiene más que ver con la psicopatología que con la política. El Mal, ese que hace como que no existe, se cuela el el alma de esta gente como el agua en la arena. Creo que fue Joseph Conrad el que dijo que "la primera diablura del diablo es hacernos creer que no existe". Pues eso, el mal absoluto, ese que anida en el corazón de muchos hombres, ha encontrado tierra fértil y se extiende en forma de comunismo, ecoterrorismo, derrotismo, retroprogresismo. Diferentes formas de nazismo, instrumentos satánicos contra el Hombre.
Así que después de todo, la mentira en cuanto a la guerra cívil es necesaria. Como Israel, como USA, hay que eliminar la idea de que la libertad y el valor son invencibles: convirtamos a las víctimas en verdugos y permitamos así odiar aquello que hay que eliminar. Qué alivio.

Rictus Morte dijo...

Joaquín, algo sabía de Orwell y buscaré el libro con interés. De la "guerra civil interna" que vivió el llamado bando republicano se conoce cada vez más. Parece que no es más que un reflejo de lo que ocurrió en Rusia, y una práctica muy comunista eso de eliminar a los aliados cuando crees que ya no te sirven. Y encima con torturas extremas.

Qrm, prácticamente me has "chafado" una idea que tenía para una nueva entrada con eso que dices del Mal, que hace como que no existe. Es parecido a lo que dicen los cristianos del diablo: que lo que le interesa es que no se hable de él -pasar desapercibido, creer que no exista-mientras siembra por doquier su semilla.

"La libertad y el valor son invencibles". Profundas palabras.

Rictus Morte dijo...

He pegado un video de otro blog al final de la entrada. Conocido por todos, pero que conviene siempre recordar.

Enrique Baltanás dijo...

El libro de Luis Suárez es verdaderamente bueno. Lo he leído hace pooco. Muy esclarecedor. En realidad, poco hay que decir ya de nuevo sobre la república y la guerra civil, lo interesante ahora es la figura de Franco y de su régimen. Ese es el verdadero debate.

Rictus Morte dijo...

Tienes razón, Enrique, aunque de mi generación hay pocos que no piensen que Franco fue el maligno en persona y la República todo bendiciones.

Ahora estoy leyendo a Soljenitsin -no muy bien porque no estoy seguro ni de escribir correctamente su nombre-, y de buena nos hemos librado en España.