20 septiembre 2008

Revilla, Revilla

Todos conocemos ya la anécdota del presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, cuando dijo que: "Yo mojé por primera vez a los 18 años… y pagando”. A mí personalmente no me parece mal que lo diga. Ya se sabe: dime de qué presumes... Eso les ayudará a los votantes de Cantabria a no votar tonterías. Ya Sans-Foy ha escrito un magnífico soneto al respecto en su blog, y como yo estoy un poco vago me aprovecho de Quevedo, que para estos casos viene que ni pintado:

DESENGAÑO DE LAS MUJERES

Puto es el hombre que de putas fía,
y puto el que sus gustos apetece;
puto es el estipendio que se ofrece
en pago de su puta compañía.

Puto es el gusto, y puta la alegría
que el rato putaril nos encarece;
y yo diré que es puto a quien parece
que no sois puta vos, señora mía.

Mas llámenme a mí puto enamorado,
si al cabo para puta no os dejare;
y como puto muera yo quemado

si de otras tales putas me pagare,
porque las putas graves son costosas,
y las putillas viles, afrentosas.

16 septiembre 2008

Varias formas de morir: nuevas etimologías

No sé si sabéis de dónde viene la palabra perro. En el colegio nos decían que era íbera, pero al parecer proviene de los siglos X u XI y deriva de cómo los pastores azuzaban a los perros para que cuidaran del ganado diciendo: prrrr. ¿Curioso, no?

Lo he visto en un diccionario etimológico de la biblio. Son muy interesantes. Y hablando de diccionarios, estoy buscando el "Diccionario de últimas palabras", que trata de las últimas palabras pronunciadas por los moribundos. Un escritor -creo que era escritor- estuvo pensando en algo genial que decir, y como no se le ocurrió nada lo último que dijo al morir fue: "¡Mierda!"

Por mi parte cuando muera, además de rogar a Dios, diré todos los sinónimos de morir que se me ocurran, porque son un montón y prolongarán mi vida un tiempo:

fallecer, perecer, expirar, agonizar, ultimar, transir, cesar, fenecer, sucumbir, acabar, caer, espicharla, despicharla, finar, palmarla, apagarse, doblar la cabeza, desplomarse, diñarla, extinguirse, faltar, irse, cerrar los ojos, estirar la pata, liar el petate, reventar, matarse, quedarse en el sitio, terminarse, perder la vida, boquear.

Son cosas que conviene saber. Sobre todo los niños, así no se les puede engañar diciéndoles con lágrimas en los ojos: Jaimito, la abuela se ha ido. Pues ya sabe que irse es morirse, y todo el que se va la acaba diñando -determinados medios de transportes son más propicios al caso que otros-. Claro que si las visitas de la abuela eran poco frecuentes el niño siempre podría confundir el sentido del llanto. Así que, en vez de llorar, conviene reírse al dar estas noticias. El niño sabrá sin ninguna duda que el sujeto en cuestión la ha palmado de verdad, y entonces podrá jugar a las herencias, como los mayores.

Aún así, la cantidad de juego que dan los sinónimos de morir, es para morirse...:
Boqueaba: muy descriptivo cuando se trata de ancianos sin dientes.
Diñarla: imprescindible no sustituir la D por una J, cambiaría radicalmente el sentido del término pero sería igual de escatológico.
Liar el petate: para los que se van de viaje recomiendo que hagan siempre la maleta y dejen el petate en paz, nunca mejor dicho.
Estirar la pata: como las cucarachas olos viejos con bastón.
Espicharla: es lo que hacen las babosas cuando se las aplasta.
Doblar la cabeza: en la biblioteca son muchos los que caen de esta manera.
Perder la vida: al morir o al emparejarse para siempre, tal como hacen las gallinas, como todos bien sabemos.
Desplomarse: que no es igual a desplumarse, o desahogo momentáneo que se da uno con un viento inoportuno para los que le rodean.
Plantar un pino: usar sólo en el caso de que el ataúd sea de este material, sino la gente confundiría al premuerto con un mierda.

En fin, que hay que aprender a hablar sin temor de la muerte... de los demás. Besos, saludos y abrazos

01 septiembre 2008

Una pregunta tonta

Hay dos cosas peligrosas cuando alguien te plantea una pregunta tonta. La primera es el modo en el que lo hace, ya que no es lo mismo decir ¿Te puedo hacer una pregunta tonta? que decir ¿Te puedo hacer una pregunta, tonta?

Como veis la importancia de las comas es vital. Así una vez le presentaron una sentencia a Carlos I (V de Alemania) para que la firmara y junto a ella la siguiente recomendación: Perdón imposible, que cumpla su condena. El Emperador cambió una sola coma y el desgraciado quedó absuelto de su condena: Perdón, imposible que cumpla su condena.

En segundo lugar, lo peligroso de que te hagan una pregunta tonta es que sepas responderla. Te hace, cuanto menos, sospechoso. Aunque a veces, sin ser uno tonto, se acierte de casualidad, pero en este caso seríamos locos.

Así llegaron unos inspectores a un manicomio con el objeto de analizar la progresión de tres internos. A los tres les hicieron la misma pregunta, tonta y fácil -no hay que poner trampas a la cordura-: "¿Cuánto es 6 por 6?" El primero de los internos respondió que mil, y los médicos cruzaron miradas entre ellos como diciendo: éste no tiene remedio. El segundo respondió octubre, y se volvieron a cruzar las miradas de los médicos.

El tercero, muy seguro de si mismo dice: "36". Por lo que los inspectores, un poco perplejos al ver que había acertado -y esto lo especifico por si alguno no sabe que 6 por 6 son 36-, le preguntan: "¿Y cómo ha llegado usted a esa conclusión?" Y el interno les responde: "Fácil, dividiendo octubre por mil."

Así que ya sabéis, si os hacen una pregunta tonta haced que os la vuelvan a repetir...