16 septiembre 2008

Varias formas de morir: nuevas etimologías

No sé si sabéis de dónde viene la palabra perro. En el colegio nos decían que era íbera, pero al parecer proviene de los siglos X u XI y deriva de cómo los pastores azuzaban a los perros para que cuidaran del ganado diciendo: prrrr. ¿Curioso, no?

Lo he visto en un diccionario etimológico de la biblio. Son muy interesantes. Y hablando de diccionarios, estoy buscando el "Diccionario de últimas palabras", que trata de las últimas palabras pronunciadas por los moribundos. Un escritor -creo que era escritor- estuvo pensando en algo genial que decir, y como no se le ocurrió nada lo último que dijo al morir fue: "¡Mierda!"

Por mi parte cuando muera, además de rogar a Dios, diré todos los sinónimos de morir que se me ocurran, porque son un montón y prolongarán mi vida un tiempo:

fallecer, perecer, expirar, agonizar, ultimar, transir, cesar, fenecer, sucumbir, acabar, caer, espicharla, despicharla, finar, palmarla, apagarse, doblar la cabeza, desplomarse, diñarla, extinguirse, faltar, irse, cerrar los ojos, estirar la pata, liar el petate, reventar, matarse, quedarse en el sitio, terminarse, perder la vida, boquear.

Son cosas que conviene saber. Sobre todo los niños, así no se les puede engañar diciéndoles con lágrimas en los ojos: Jaimito, la abuela se ha ido. Pues ya sabe que irse es morirse, y todo el que se va la acaba diñando -determinados medios de transportes son más propicios al caso que otros-. Claro que si las visitas de la abuela eran poco frecuentes el niño siempre podría confundir el sentido del llanto. Así que, en vez de llorar, conviene reírse al dar estas noticias. El niño sabrá sin ninguna duda que el sujeto en cuestión la ha palmado de verdad, y entonces podrá jugar a las herencias, como los mayores.

Aún así, la cantidad de juego que dan los sinónimos de morir, es para morirse...:
Boqueaba: muy descriptivo cuando se trata de ancianos sin dientes.
Diñarla: imprescindible no sustituir la D por una J, cambiaría radicalmente el sentido del término pero sería igual de escatológico.
Liar el petate: para los que se van de viaje recomiendo que hagan siempre la maleta y dejen el petate en paz, nunca mejor dicho.
Estirar la pata: como las cucarachas olos viejos con bastón.
Espicharla: es lo que hacen las babosas cuando se las aplasta.
Doblar la cabeza: en la biblioteca son muchos los que caen de esta manera.
Perder la vida: al morir o al emparejarse para siempre, tal como hacen las gallinas, como todos bien sabemos.
Desplomarse: que no es igual a desplumarse, o desahogo momentáneo que se da uno con un viento inoportuno para los que le rodean.
Plantar un pino: usar sólo en el caso de que el ataúd sea de este material, sino la gente confundiría al premuerto con un mierda.

En fin, que hay que aprender a hablar sin temor de la muerte... de los demás. Besos, saludos y abrazos

2 comentarios:

Morena dijo...

Y si no te da tiempo a soltar toda la retahila???

Muy curioso lo del perro, no tenía ni idea.

Bss

Cowboy en paro dijo...

Yo también pensaba que perro era una palabra ibera, como barro, carro, porro…… bueno, porro me parece que no, esta gente se colocaba con otras cosas supongo.