31 octubre 2008

La Reina, más reina que nunca

Después de la campaña que han formado contra la Reina por decir lo que piensa, en el libro de Pilar Urbano, yo rompo una lanza a su favor. Se esté o no de acuerdo con lo que opine ostenta no sólo el mismo derecho que los demás, sino más aún, porque tiene una responsabilidad por la posición en la que está y es una persona por ello, lo quiera o no, ejemplo del resto. Y esa responsabilidad es personal, no institucional, y estoy seguro de que muchos españoles se alegrarán de saber que su reina piensa como ellos.

4 comentarios:

Cowboy en paro dijo...

Coincidimos, claro.

Te he dejado una dirección en mi blog para que me envíes eso.

Lupiáñez dijo...

Dí que sí, yo rompo ochocientas lanzas en favor de doña Sofía. Y rompo otras ochocientas en la cabeza de su marido.

Anónimo dijo...

No sé que es lo que asombra más, si la forma en que la Casa Real se ha lavado las manos, o la estupidez de las acusaciones hacia la Reina. Como dijo Aristóteles, Dios no le ha concedido al hombre el don de la lógica.
Saludos Rictus!
Csanmu

Rictus Morte dijo...

Ya te lo envié a esa dirección, Marce.

Sí, uno presiente que la cabeza del rey hay que rebajarla un poco para que le quepa bien la corona.

Csanmu, no asombra ni una cosa ni la otra. Y lo bueno de esperar a que los cretinos actúen como son es que se los puede esperar.

Abrazos a los tres