26 junio 2009

Mala baba

Hola a todos,

cuando vi por primera vez que en algunos cosméticos se utiliza baba de caracol me quedé un tanto trastornado. Un tanto más de lo habitual. Que las mujeres que por lo general sienten repulsión por los insectos -y alguna clase muy graciosa de mujeres (ver nota abajo*), además, por los hombres- se atrevan a usar esos cosméticos, con la de porquerías que contienen -¡qué sé yo!: baba de caracol, placenta de cabra, esperma de ballena, moco de babuino enfermo de gripe porcina...- me deja, cuanto menos, asombrado.

¡Baba de caracol! Por mucho lo repita no lo comprendo. ¡Si lo que se hace con los caracoles es limpiarles bien la baba! Nunca, y lo sé por propia experiencia, acaban triunfando los babosos... Pero una amiga buena conocedora de las cosas que se mueven despacio, ya que es de la provincia de Cádiz, me sacó de mi error: "no es baba de caracol, Rictus, es una sustancia que segregan los caracoles cuando se ponen furiosos."

Un caracol furioso... mmm. Me dio qué pensar y sobre todo me causó inquietud. Desde entonces no voy tranquilo al campo. Y no, no es que espere ver a un caracol furioso -o a una manada de ellos- embestirme con sus cuernos los días de sol. Es más bien miedo a que me suceda lo que le pasó a aquél buen señor que paró el coche en la cuneta y se agachó, de manera descuidada y con el culo bien en pompa, a coger romero de una mata, y un toro furioso le embistió por detrás. Para que nos entendamos el pobre señor cruzó la calzada. Vamos, que se fue al otro barrio.

¿Y cómo se explica que el toro tuviera tan mala leche? Pues porque minutos antes estaba pastando feliz cuando se tragó descuidadamente a un caracol. Éste, furioso, empezó a echar esas babas que se usan en los cosméticos en el estómago del rumiante, lo que le causó una indigestión y el consecuente mal humor.

Moraleja: el nacimiento del toreo viene de darle caracoles a los toros.

Conclusión: después de todo lo dicho yo no usaría ningún cosmético. Y si fuera vosotras, no usaría ningún cosmético que llevase baba de caracol. Existen rumores de que la ministra de la Vega usa alguna crema antiarrugas debidamente aderezada con ella y el resultado salta la vista. O más bien, salta la vista el ver el resultado: muchas arrugas y una mala baba....

Nota abajo: me refiero a las feministas; una amiga me ha enseñado la web donde salen las subvenciones a un montón de asociaciones feministas y prometo dedicarle una entrada próximamente. Tienen unos nombres de lo más divertido.

Colofón: Besos, saludos y abrazos

2 comentarios:

Aprendiz dijo...

Dudo que muchas feministas usen cremas, la mayoría de estas mujeres son todo lo contrario a una mujer, no les gusta los hombres como dices, no les gusta cuidarse, no les gusta defender los verdaderos derechos de la mujer... en fin.

De todas formas, qué más da que sean babas de caracol, asco para el que prepare la crema, a nosotras ya nos llega con buen color y buen olor...

Saludos

GKCh dijo...

Hola, Ric.
Curioso lo de la baba de caracol. Yo creo que algunos políticos también la usan, sobre todo la mala baba, esa está de mosa casi todo el año, no sé si la aplicarán a los cosméticos también...
Muy divertido, como siempre, querido Ric.
Un fuerte abrazo y mucha suerte con esas Opos, amigo