19 agosto 2009

Fortunatissimo per verita!



He de confesar que soy de los de barbería tradicional, con peluqueros varones que no alberguen ninguna duda de su masculinidad y sin mucha tontería en el corte: a tijera y cortito, que no tenga que volver hasta que pasen tres o cuatro meses. Las peluquerías modernas en las que lo mismo te atiende una chica que un homosexual con un peinado extraño hacen que me sienta incómodo. Que me toque un marica -seré sincero a fuerza de ser políticamente incorrecto y estrecho de recto- no me gusta y lo descarto desde el principio. Encima que tengo que soltar dinero no voy a sentirme incómodo.

Que me toca una chica me gusta, claro, y cuando te cortan el pelo te entran ciertos escalofríos en la nuca que pueden hacer que te enamores. Si lo que hay frente al espejo es un señor calvo y con bigote, o un ancianito, esa idea del amor pasa rápido y uno comprende que el escalofrío es simplemente una reacción del cuerpo cuando te rozan en ciertas partes. Pero si lo que hay al otro lado del espejo es una chica guapa, ¡peligro!

Llamadme anticuado, retrógado o, si lo preferís, llamadme spiderman, lo que más os guste, pero yo me corto el pelo en las barberías de toda la vida -o en sus herederas, que las hay-. Y viendo el video -primero que pego en el blog- del barbero de Sevilla, con la Giralda al fondo del escenario, me ha recordado la primera vez que me corté el pelo en Sevilla. Era yo un joven impresionable y entré, sin mayor conocimiento, en una barbería de la calle Amor de Dios, donde está la Academia del Notariado en la que estudiaba. Se hallaba, me parece recordar, al lado de dos tiendas de pompas fúnebres que había curiosamente en la calle. Al menos creo que eran dos, lo mismo era la misma que tenía varias sucursales -ya se sabe que es en el centro de las ciudades donde suele habitar el mayor número de ancianos-.

Me atendió un señor alto y con un aire un tanto siniestro que pensé que bien podría ejercer de enterrador, y me hizo preguntarme si no me había confundido y había entrado en una de las funerarias. Al ver los sillones y los espejos típicos de las peluquerías me quedé tranquilo. No obstante comprobé, por si acaso, si el peluquero se reflejaba en los espejos como yo. Hubo suerte. Realmente era joven, pero como yo lo era mucho más y los peluqueros tienen ese aire entre autoritario y de perdonavidas que te da el manejar navajas y tijeras tan cerca de los puntos vitales de los demás, me parecía todo un señor -o un capo de la mafia-.

A mitad del asunto, cuando yo era más vulnerable -ya me había quitado las gafas y no podía vigilar en condiciones las maniobras del siniestro peluquero- entró en la peluquería el jefe. Otro peluquero mayor y que mi corta vista me llevó a elucubrar que los dueños de la funeraria eran los peluqueros, y que de allí saldría con los pies por delante. Seguramente la peluquería sería la manera con la que ganaban clientes para el otro negocio. Cogérían a un topo despistado como yo y cuando menos se lo esperaba un cortecito desafortunado y al otro barrio. O en este caso a la acera de enfrente -¡Qué de connotaciones siniestras!- Gracias a Dios no sucedió nada de eso, mis temores se vieron disipados después de pagar, cuando pude salir a la calle y comprobé que los locales de pompas fúnebres seguían al otro lado de la calle y yo podía caminar libremente.

Al tiempo vi en un programa de la tele que entrevistaban al peluquero jefe. Ya no me pareció tan fúnebre aquél señor. Y curiosamente era el speaker del Betis que además de peluquero y animador del campo de fútbol, es escritor y compositor. En el enlace podréis ver su foto y algunos datos más. Tan sólo deciros que ahora tengo una maquinilla de cortar el pelo que uso cuando no puedo ir a mi peluquero habitual. Ya no experimento más...

LARGO AL FACTOTUM

Largo al factotum della citta.
Largo! La la la la la la la LA!

Presto a bottega che l'alba e gia.
Presto! La la la la la la la LA!

Ah, che bel vivere, che bel piacere (che bel piacere)
per un barbiere di qualita! (di qualita!)

Ah, bravo Figaro!
Bravo, bravissimo!
Bravo! La la la la la la la LA!

Fortunatissimo per verita!
Bravo!
La la la la la la la LA!
Fortunatissimo per verita!
Fortunatissimo per verita!
La la la la, la la la la, la la la la la la la LA!

Pronto a far tutto, la notte e il giorno
sempre d'intorno in giro sta.
Miglior cuccagna per un barbiere,
vita piu nobile, no, non si da.
La la la la la la la la la la la la la!

Rasori e pettini
lancette e forbici,
al mio comando
tutto qui sta.

Lancette e forbici
rasori e pettini,
al mio comando
tutto qui sta.

V'e la risorsa,
poi, de mestiere
colla donnetta... col cavaliere...
colla donnetta... la la li la la la la la
col cavaliere... la la li la la la la la la la LA!!!

Ah, che bel vivere, che bel piacere (che bel piacere)
per un barbiere di qualita! (di qualita!)

Tutti mi chiedono, tutti mi vogliono,
donne, ragazzi, vecchi, fanciulle:
Qua la parruca... Presto la barba...
Qua la sanguigna... Presto il biglietto...
Tutto mi chiedono, tutti mi vogliono,
tutti mi chiedono, tutti mi vogliono,
Qua la parruca, presto la barba, presto il biglietto, ehi!

Figaro... Figaro... Figaro... Figaro...Figaro...
Figaro... Figaro... Figaro... Figaro...Figaro!!!

Ahime, (ahime) che furia!
Ahime, che folla!
Uno alla volta,
per carita! (per carita! per carita!)
Uno alla volta, uno alla volta,
uno alla volta, per carita!

Figaro! Son qua.
Ehi, Figaro! Son qua.

Figaro qua, Figaro la, Figaro qua, Figaro la,
Figaro su, Figaro giu, Figaro su, Figaro giu.

Pronto prontissimo son come il fumine:
sono il factotum della citta.
(della citta, della citta, della citta, della citta)

Ah, bravo Figaro! Bravo, bravissimo;
Ah, bravo Figaro! Bravo, bravissimo;
a te fortuna (a te fortuna, a te fortuna) non manchera.
Ah, bravo Figaro! Bravo, bravissimo;
Ah, bravo Figaro! Bravo, bravissimo;
a te fortuna (a te fortuna, a te fortuna) non manchera.
Sono il factotum della citta,
Sono il factotum della citta,
della citta, della citta,
Della citta!!!


2 comentarios:

GKCh dijo...

Bravissimo, Maestro!!!
Como me alegro de que piratees, mecachis en la mar. piratea y que se jo... la SGAE y los 'esgaos'. Yo voy a peluquerías de todo tipo, aunque el pelo ya me va faltando. No sé si alguno de los 'pelucas' que me haya puesto la zarpa encima sería o no 'homo', pero me da igual, mientras no me proponga nada deshonesto ni me sobetee mucho (jejeje). prefiero que me corte el pelo una mujer (de hecho, la última vez que pasé por la Peluquería me lo cortó -LO (el pelo)- una chica majísima.
Gran post, Ric, y me alegro de leerte. He visto tu post y, por ver más, he visto luego que hablabas de mi 'serrana' en el blog de arioVISTO: es mi esposa, sí, que piensa abrirse un blog (EL VUELO DEL PÁJARO AZUL, en wordpress, con el nick de Elisa Duino: Elisa, por Garcilaso; Duino, por nuestro amigo Rilke). Espero que escriba, aunque de momento su blog está 'under construction'...
Bravo de nuevo, Ric. Cómo me gustaría conocerte. Que pases por la Biblio, que te adoren las chicas y, sobre todo, que sigas ahí por muchos años.
Hasta pronto

Rictus Morte dijo...

Siempre tan halagador, me lo voy a acabar creyendo y dentro de poco estarán todos los directores de las editoriales españolas saturados de textos infumables de un tal Rictus Morte preguntándose qué han hecho ellos para merecer tal plaga...

Espero con impaciencia el blog de Elisa. Por cierto que Rilke ha sido objeto de más de una entrada en mi blog, elegías incluídas.

Nos conoceremos. Cuando vaya a Madrid te prometo avisar... aunque nunca voy a Madrid, seguro que saldrá alguna ocasión: es la capital de España, esperemos que siga habiendo España mucho tiempo.

Por cierto que tengo pendiente enlazar tu blog en wrodpress, pero ya sabes, soy un pirata que no se compromete con nada ni con nadie y que cuando despliega velas en el cyberespacio... va tan despacito que acaba aburriéndose pronto y abandonando el barco a mejor suerte. Un abrazo