26 noviembre 2009

Más difícil todavía

Siempre ha sido difícil conquistar a una mujer, y no digamos a una modelo. Pero ésta es como una ciudad amurallada, para conquistarla habría que escalarla primero...

22 noviembre 2009

Wilde thing

Si os soy sincero no tenía ninguna intención de actualizar el blog, sobre todo porque me da vergüenza decir que no tengo tiempo de visitaros y poco a poco van apareciendo abundantes entradas en mi blog, justo al revés de lo que sucede en mi cabeza. Pero es que me he encontrado con el trabajo ya hecho. Recuerdo que hace años recopilé algunas frases ingeniosas de Oscar Wilde, entre otros, y creo que no las he pasado aún a ordenador. Pero buscando en internet he encontrado este
artículo y yo sólo voy a copiar y pegar.

Oscar Wilde era tremendamente ingenioso, y aunque no esté de acuerdo con su forma de pensar sí con su sentido del humor. Y a partir de aquí, copio y pego: Epigramas extraídos de la obra La importancia de llamarse Ernesto:

-Insistiendo en permanecer soltero, el hombre acaba convirtiéndose en una permanente tentación pública.

-Los divorcios están hechos en el cielo.

-Un noviazgo no puede ser serio si no se ha roto al menos en alguna ocasión.

-Sólo hay una forma de hacerse disculpar el vestir ocasionalmente de forma exagerada: ser siempre exageradamente cortés.

-En modo alguno los deberes de un caballero deberían interferir con sus placeres.

-Muy raras veces la verdad es pura, y jamás se muestra sencilla. Si la verdad fuese lo uno o lo otro, la vida moderna sería aburridísima; y la literatura actual, una imposibilidad.

-Es escandalosa la cantidad de mujeres que coquetean con sus maridos. Lisa y llanamente, es como lavar en público los trapos sucios.

-El hombre que desea casarse o bien debería saberlo todo o bien no debería saber nada.

-Los dos puntos débiles de nuesta época son la carencia de principios y la de imagen.

-En gran medida, el estilo depende del modo en que se lleva la barbilla. Actualmente está de moda llevarla muy alta.

-La forma de tratar a una mujer es hacerle el amor si es hermosa; y si es fea, hacérselo a otra.

-Las mujeres sólo después de haberse llamado muchas otras cosas se llaman hermanas entre sí.

-La memoria es el diario de lo que nunca ocurrió, y de lo que ni siquiera tuvo posibilidad de ocurrir.

-Los buenos terminan bien; los malos, mal. En eso consisten las novelas.

-Hoy en día son pocos los padres que prestan atención a lo que les dicen sus hijos. El anticuado respeto por la juventud agoniza con suma rapidez.

-Los parientes simplemente son una aburrida carga que no tiene el más remoto conocimiento de cómo vivir, ni el menor instinto acerca de cuando morirse.

-Hay que evitar las discusiones, siempre son vulgares y a menudo convincentes.

-En la vida matrimonial tres son compañía y dos no son nada.

-Los largos noviazgos ofrecen a la gente la oportunidad de conocer el carácter del otro antes del matrimonio, lo que en modo alguno es aconsejable.

-Ninguna mujer debería ser muy exacta acerca de su edad. Parecería demasiado calculadora.

-No hables nunca despectivamente de la alta sociedad. Sólo lo hacen quienes no han podido acceder a ella.

-Todas las mujeres acaban siendo como sus madres -esa es su tragedia. Ningún hombre lo logra -esa es la suya.

-Tres direcciones siempre inspiran confianza -incluso a los comerciantes.

-Las chicas jamás se casan con los hombres con los que coquetean; piensan que no es correcto.

-Es importante no asistir a una cita de negocios si se desea conservar el sentido de la belleza de la vida.

- Es muy vulgar hablar de la profesión a la que uno se dedica. Sólo lo hacen los corredores de bolsa, y sólo en las fiestas nocturnas.

- Siempre que tiene que decirse algo desagradable, uno debería ser muy sincero.

17 noviembre 2009

El mar presentaba un aspecto embravecido

El 6 de noviembre de 2000 canté por primera vez los temas de la oposición de notarías. Un joven prometedor, de 22 años y con bastante solvencia en la cabeza -en aquella época ni se adivinaba la futura calvicie que ahora claramente se entrevé- y que no sabía realmente lo que estaba haciendo.

El domingo 15 de noviembre, 9 años y una semana después de aquello, parece que voy a dejar por fin de estudiar oposiciones. Cayeron las Torres Gemelas, se empezaron y acabaron guerras, hubo inundaciones y catástrofes, se ganó la Eurocopa, el Mundial del Baloncesto, varios tours, el Gran Premio de Fórmula Uno. Raúl González Blanco, que tiene tan sólo un año más que yo, está a punto de acabar su carrera en el fútbol. Yo aún no he empezado a brillar, excepto por arriba cuando me da el sol, pero por las noches he ganado tantos partidos como Raúl... ¡Qué grande es mi imaginación!

El examen -ya no de notarías, sino para la Junta de Andalucía- me ha salido bien y la nota es bastante buena. Todavía hay que ver qué nota han sacado los otros y los que me puedan superar en la fase de concurso. Os lo aseguro: me superarán bastantes. Siempre me superan, no tengo puntos de concurso, pero confío en que no sean tantos como para no coger una plaza. Aún así seguiré estudiando porque tengo el examen del grupo B el día 28 y el día 13 de diciembre el del C y el D. Hay que quemar todas las naves.

Y os preguntaréis, ¿pero qué pasa ahora? Os responderé: algo horrible. Tengo que limpiar la casa que hace un mes que no lo hago. Mañana vuelvo a la biblioteca. Es más, tengo que recoger los apuntes y los temas, y no sé por donde empezar: si con los que están encima de la cama, en la mesa de estudio, en la del comedor, encima de la tele o en la cocina. Los de la cocina son los más sabrosos de todos. Esto es un lío de apuntes. Parece que en vez de estudiar me rodeo de papeles por si hay suerte y algo de su contenido se me pega, a parte del polvo acumulado.

Pero si acaso sacase plaza esto no se ha acabado. La vida sigue (the road goes ever on and on) y aquí empieza una retahíla de citas que os vais a tener que tragar. Así dijo Lincoln al acabar la Guerra de Secesión americana: “con malicia hacia nadie, con caridad hacia todos, con firmeza en lo justo, según Dios me concede ver lo justo y con la firme resolución de proseguir mi labor para vendar las heridas de la nación; para cuidar de aquel que haya sufrido y para hacer que brille la Verdad y la Libertad”. Siempre me han inspirado confianza los gobernantes que piden la ayuda a Dios.

Y es que todo final es un nuevo comienzo, y cada etapa de la vida trae sus propias penurias. Y si no las trae mejor que nos las busquemos nosotros para hacer que nuestra vida tenga sentido:

No es más que un paso
tras otro paso,
tras otro.
Y el que la línea cruce
será otro paso
seguido de otro.
(esto es mío)

El devenir; el arjé; la energía que no se pierde, se transforma; la vida que muere y da paso a otra vida, etcétera, etcétera. Pero es más. Nunca he estado solo durante todo este tiempo. He tenido los mejores compañeros -compañeras estaría mejor dicho- y estoy seguro de que seguiré estando con ellos. Con los que aprueben y con los que no. Y si me despisto alguna vez les autorizo a que me den un puntapié para recordarme que siguen ahí:

"La muerte y el dolor serán nuestros compañeros de viaje; la penuria, nuestra indumentaria; la constancia y el valor, nuestro único escudo. Debemos estar unidos; debemos seguir impertérritos; debemos ser inflexibles. Nuestras cualidades y nuestras hazañas deben arder y resplandecer en medio de la oscuridad de Europa, hasta convertirse en el verdadero faro de su salvación”.(Churchill)

Y acabo con otra cita: mañana he quedado con una chica... que noooooooo, que es otra cita de Churchill:
“En la guerra, determinación; en la derrota, resistencia; en la victoria, magnanimidad; en la paz, conciliación”.

Besos, saludos y abrazos. Y a ver qué viene ahora

P.D.Gracias, claro, a todos los que me habéis apoyado moralmente, con oraciones, o invitado a copas. No abandonéis ahora, seguid haciéndolo...

P.D.2 No penséis que tengo plaza. No quiero cantar victoria. Por tres motivos: puede que no haya plaza; puede que llueva; y puede que Victoria Beckham se me a-parezca, y no me gustan las mujeres que se me a-parecen

07 noviembre 2009

De presocrático a socrático, y de allí a la nada

Ya sé que hace mucho que no sabéis nada de mí, pero el desconocimiento es mutuo. Aunque en esta ocasión no se trata tanto de que hayáis pasado de mí, como en otras ocasiones, sino que he sido yo el que se ha aislado. Mi examen, el primero de ellos, es el día 15. Luego tendré otro el 28 y otros dos el 13 de diciembre. Como veréis no tengo tiempo para nada, y conforme se acerca la hora fatal me siento, a pesar de tanto estudio, un tanto presocrático.

Tengo la sensación de que cuanto más estudio menos sé y que los datos que se suponían aherrojados en mi cerebro se escapan como si aquello fuera un manicomio... Os puedo decir que mi cerebro es muy divertido pero no raya en la locura, no todavía. Después de el examen ya veremos.

Sinceramente espero que sea efecto del estudio, la tensión del momento y la acumulación de temas. Pero la profunda deforestación que observo ultimamente en lo alto de la cabeza me hace sospechar tambén que quizá sea la senilidad que se empieza a apoderar de mí. No obstante tengo ya 31. Los que tengáis unos pocos más sabréis de qué estoy hablando...

Pues eso, que espero no volverme socrático del todo el día del examen, y decir, como dijo aquél sabio filósofo: "sólo sé que no sé nada". Eso es lo que yo llamo alcanzar el Nirvana del conocimiento, cuando nos damos perfectamente cuenta de que nuestra capacidad de conocimiento es apenas nada. Y aunque como principio filosófico es muy bueno, y nos llena sobre todo de humildad, descubrir esa verdad en mitad de un examen puede ser verdaderamente traumático...

Así que cuento con las oraciones de todos vosotros. Al menos con las de los que creéis -con que creáis en algo, como en las pipas de girasol, es suficiente-. Además, yo estoy seguro de que a Dios le deben agradar mucho las oraciones de los ateos, por lo menos una sonrisilla se le escapará: "¡Ah!Pero tú no creías..." me parece que le escucho decir. Así que ateos, también os pido que recéis por mí.

Pero si no queréis rezar ya os diré el número de una cuenta del Banco Santander donde podréis sustituir las oraciones por donativos y limosnas a mi causa.

Besos, saludos y abrazos

"Y no hay comercio ni empleo sin que el hombre joven que lo persiga pueda convertirse en un héroe" Walt Whitman

Primera nota: es lo que espero sacar en el examen, aunque me conformaría también con la vigésimo segunda nota.

Segunda nota al texto: el que yo no os escriba no implica que tengáis que ser tan recíprocos... No sé nada de casi ninguno, lo mismo estáis muertos y yo aquí estudiando, sin saber aún que me habéis dejado en herencia todos vuestros bienes. Por si acaso, os recomiendo que hagáis testamento e inclinidad hacia mí vuestras posesiones, es algo verdaderamente gratificante... para mí.

Tercera nota al texto -nota fisiológica-: voy con regularidad; por ahora los nervios solo me atacan a la cabeza. Cada vez menos pelo, más miopía. Higiene bucal correcta. El volúmen del móvil estropeado.

Cuarta nota -nota amorosa-: hasta ahora nada; oteo nubes rosas en el horizonte, y espero que no sean gays, para después de los examenes; pero quizá mi profunda labor de investigación acerca de la persona en cuestión debido a mi entusiasmo por estas cosas la haya ya asustado...

Quinta nota al texto: cuando esto acabe tendrán que recogerme con pala. Físicamente estoy bien, pero tengo un atraso de cervezas tremendo y creo que voy a ponerme al día en una hora.

Notita final: aprobado con plaza.

Post data: ¡hay que ver qué pesado soy! Pero como estoy de baja en el blog, os recomiendo que visitéis los posts antiguos. Esto no es un periódico de noticias. Quizá os haga gracia saber cómo he llegado a escribir cosas como éstas, o la cantidad de burradas que he dicho en el pasado y que, indolentemente, no las he borrado.