22 noviembre 2009

Wilde thing

Si os soy sincero no tenía ninguna intención de actualizar el blog, sobre todo porque me da vergüenza decir que no tengo tiempo de visitaros y poco a poco van apareciendo abundantes entradas en mi blog, justo al revés de lo que sucede en mi cabeza. Pero es que me he encontrado con el trabajo ya hecho. Recuerdo que hace años recopilé algunas frases ingeniosas de Oscar Wilde, entre otros, y creo que no las he pasado aún a ordenador. Pero buscando en internet he encontrado este
artículo y yo sólo voy a copiar y pegar.

Oscar Wilde era tremendamente ingenioso, y aunque no esté de acuerdo con su forma de pensar sí con su sentido del humor. Y a partir de aquí, copio y pego: Epigramas extraídos de la obra La importancia de llamarse Ernesto:

-Insistiendo en permanecer soltero, el hombre acaba convirtiéndose en una permanente tentación pública.

-Los divorcios están hechos en el cielo.

-Un noviazgo no puede ser serio si no se ha roto al menos en alguna ocasión.

-Sólo hay una forma de hacerse disculpar el vestir ocasionalmente de forma exagerada: ser siempre exageradamente cortés.

-En modo alguno los deberes de un caballero deberían interferir con sus placeres.

-Muy raras veces la verdad es pura, y jamás se muestra sencilla. Si la verdad fuese lo uno o lo otro, la vida moderna sería aburridísima; y la literatura actual, una imposibilidad.

-Es escandalosa la cantidad de mujeres que coquetean con sus maridos. Lisa y llanamente, es como lavar en público los trapos sucios.

-El hombre que desea casarse o bien debería saberlo todo o bien no debería saber nada.

-Los dos puntos débiles de nuesta época son la carencia de principios y la de imagen.

-En gran medida, el estilo depende del modo en que se lleva la barbilla. Actualmente está de moda llevarla muy alta.

-La forma de tratar a una mujer es hacerle el amor si es hermosa; y si es fea, hacérselo a otra.

-Las mujeres sólo después de haberse llamado muchas otras cosas se llaman hermanas entre sí.

-La memoria es el diario de lo que nunca ocurrió, y de lo que ni siquiera tuvo posibilidad de ocurrir.

-Los buenos terminan bien; los malos, mal. En eso consisten las novelas.

-Hoy en día son pocos los padres que prestan atención a lo que les dicen sus hijos. El anticuado respeto por la juventud agoniza con suma rapidez.

-Los parientes simplemente son una aburrida carga que no tiene el más remoto conocimiento de cómo vivir, ni el menor instinto acerca de cuando morirse.

-Hay que evitar las discusiones, siempre son vulgares y a menudo convincentes.

-En la vida matrimonial tres son compañía y dos no son nada.

-Los largos noviazgos ofrecen a la gente la oportunidad de conocer el carácter del otro antes del matrimonio, lo que en modo alguno es aconsejable.

-Ninguna mujer debería ser muy exacta acerca de su edad. Parecería demasiado calculadora.

-No hables nunca despectivamente de la alta sociedad. Sólo lo hacen quienes no han podido acceder a ella.

-Todas las mujeres acaban siendo como sus madres -esa es su tragedia. Ningún hombre lo logra -esa es la suya.

-Tres direcciones siempre inspiran confianza -incluso a los comerciantes.

-Las chicas jamás se casan con los hombres con los que coquetean; piensan que no es correcto.

-Es importante no asistir a una cita de negocios si se desea conservar el sentido de la belleza de la vida.

- Es muy vulgar hablar de la profesión a la que uno se dedica. Sólo lo hacen los corredores de bolsa, y sólo en las fiestas nocturnas.

- Siempre que tiene que decirse algo desagradable, uno debería ser muy sincero.

6 comentarios:

FRAN dijo...

Hola, Rick:

Algunas no me gustan mucha y otras son sencillamente geniales. Conocía ciertas paradojas de Wilde, que era un gran y estiloso paradojista, pero con otras me has sorprendido, que era justo lo que le gustaba hacer a él: impactar, provocar, divertir...

Un fuerte abrazo y mucha suerte.

Rezo para que se cumplan tus deseos, y ya sabes a qué me refiero. ;)

[No importa que no nos visites; sabemos que tu amistad está ahí, y eso es lo que vale; ahora tienes cosas mejores en las que ocupar tu precioso tiempo]

Rictus Morte dijo...

He sido hasta negligente porque yo tan solo lo leí por encima antes de colgarlo. Recuerdo anécdotas de Wilde mucho mejores que lo que he puesto, pero esto también está bien.

Gracias por tus rezos, ¡Dios te oiga! Nunca mejor dicho, jeje. Un abrazo

carlos de la parra dijo...

Fué agradable leer ésta Wildeana que presentaste,y me trajo a recuerdo un par de ellas que no ví entre las que incluíste:
La señora Williams tenía una de ésas típicas caras inglesas,que en cuanto las ves las olvidas...
Se puede ser un descuartizador y escribir muy buena prosa...
PASANDO A OTRO ASUNTO,sé bienvenido a leer micro historias en http://www.themicrostories.blogspot.com

carlos de la parra dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Carlos de la Parra dijo...

Y ahora que se imprimió doble mi comentario me avisan que hice doble clic,queda bien para ésto una frase mía:
Lo webmaster,no quita lo pendejo...
Me refiero a mí.

Rictus Morte dijo...

Carlos, bienvenido a mi blog. Ya te he borrado el comentario doble, así no habrá pendejos -por cierto, pendejo creo que es mejicano y me parece que es como un insulto simpático, ya me dirás-. Eso pasa con frecuencia. Le das a publicar comentario y no se publica. Le das otra vez y se publica dos veces. El verdadero pendejo es el tiempo que no tenemos para esperar a ver si se ha publicado o no.

Me pasaré por tus microhistorias, aunque ahora estoy en un momento de tránsito en la vida y no te aseguro que lo vaya a hacer pronto.

Wilde para mí es un hombre complejo, bastante atormentado -aunque no lo refleje demasiado en su obra-. Y de todo lo que escribió -y que yo haya leído, que no es todo- lo que extrañamente más me seduce es "De profundis".

Anécdotas simpáticas tiene un montón. Recuerdo, y va de memoria, en la que le pregunta una señora fea de Francia: "¿Verdad, señor Wilde, que soy la mujer más fea de Francia?"

A lo que le responde: "Del mundo, señora, del mundo. No hay que quitarse méritos que son evidentes."

Un saludo