27 junio 2010

Kit Anticrisis, y olvídate de todo

Llamádme retrógrado, llamádme anticuado si queréis, o llamádme cuchi cuchi las más atrevidas, pero yo no entiendo lo del orgullo gay. Es más, a parte de no entenderlo estoy sacando a la luz una campaña contra la crisis que puede molestar a los orgullosos gays. El objetivo es poner de moda un pequeño kit anticrisis, al alcance de todos, actualmente en elaboración. Se podrán usar de colores, llevarlos en cadenas, en pulseras o encasquetados hasta el fondo, para que no te pillen desprevenido. Las ventajas comerciales del asunto pueden ser colosales.

¿Que en qué consiste? En fin, os lo diré, pero claro está, habréis de guardar secreto. Aún no he registrado la idea. Se trata de un mini tapón que se pone atrás y cuyo objetivo es... que no te den más por culo.





Como os decía, hay diferentes formas y colores y, sobre todo, distintos tamaños.



Evidentemente hay algunas personas que están más quemadas que otras, que han soportado ya mucho y necesitan un buen tapón para cubrir dicho agujero. Los hay lisos y con rosca, con asa y sin asa, e incluso hay una edición especial, para ajustarlo a la boca, para los que han tragado mucho ya.

En fin, que los tapones son para todos:
- para los que han perdido el trabajo,
- para los que lo van a perder,
- para los que han visto reducido su sueldo o rebajadas sus horas,
- para los que aguantan a correosos socialistas en el trabajo, a aguerridas feministas o a gays orgullosos,
- para los que están, y nunca mejor dicho, hasta el culo de los sindicatos,
- para el que ve la tele y se muerde las uñas,
- para el que escucha la radio y se tira de los pelos,
- para los que les han subido la edad de jubilación,
- para los que les han reducido las pensiones,
- para los que les han subido los impuestos,
- para los que no pueden llevar a sus hijos a los colegios que quieren,
- para los que están profundamente consternados por el crimen del aborto,
- para los que pagan una hipoteca a 40 años,
- para los que no pueden pagar la hipoteca,
- para los que luchan porque su matrimonio siga unido...

En resumen, para todos los españoles de bien, hazte ya de tu Kit Anticrisis y... ¡que no te den más por culo!
Sólo en farmacias y ferreterías.
Puede provocar efectos adversos en pasivos activos.
Manténgase fuera del alcance de los poderosos.

13 junio 2010

Historias del SAE

Desde que estoy trabajando en un Servicio Andaluz de Empleo -en el Inem nacional- me doy cuenta de lo inútil que resultan gran cantidad de funcionarios, entre ellos yo. Y no porque esos funcionarios sean inútiles, sino porque son inútiles los servicios en que trabajan.

A mí me llegaron a decir, que como no había trabajo, lo único que podíamos hacer era tratar a los usuarios del SAE -que en las instrucciones llaman "clientes"- con simpatía y caridad. Me dio risa que en la Junta de Andalucía se emplease el término caridad. Pensé en ese momento que éstos eran capaces de vaciarlo rápidamente de contenido, como hicieron con la solidaridad, sino fuera por lo anclada que está la caridad en las manos de Dios.

Pero eso ya lo hacía yo. Tratar a los demás con caridad es fundamental en la moral de un cristiano. Y yo procuro no sólo tratar bien a "los clientes", sino reírme con ellos. Aunque a veces son tan surrealistas que no puedo evitar reírme de ellos -algo muy poco caritativo-.

Así una vez llegó un chico, el primero de la mañana, y se sentó en mi mesa. Venía a apuntarse al paro. Sacó una carpeta y de esa carpeta salió una cucaracha que se le pasaría desapercibida. Se la señalé y le pregunté:
- ¿También viene a apuntarse al paro?
Él me miró extrañado porque no se había fijado en el animalito, pero cuando lo vio dijo que eso nunca le había pasado. Y lo aplastó con sus dedos. Como no sabía qué hacer con el bicho muerto se quedó con él en la mano, y la mano en alto, y me dijo:
- Luego lo tiro.
Le tuve que acercar una papelera.

El otro día vino otra usuaria que quería apuntarse a un curso, pero que no paraba de ir de un sitio a otro. Que si en Andalucía Orienta le decían que lo mirase en internet. Que internet que viniera a la oficina, que en la oficina le decían que tenía que echar la solicitud en la entidad que impartía el curso... Así que le dije:
- Es que en la Junta no gusta que haya parados, así que os tienen dando vueltas.
Nos reímos los dos.

Y por contaros otra anécdota, una gitana que venía con su hija de veinte añitos me relataba sus penas. Que tenía que tirar ella sola y sin ayudas de los cinco niños -cuatro suyos y otro, el de la niña de veinte añitos-. Y hablando y riendo empezó a decirme lo simpático que yo era, y lo bien colocado que estaba. Y luego lo guapa que era su niña -lo que era cierto-, y qué iba a hacer la pobre con su churumbel. Y que tenía ya su aprobación para casarme con la niña. Así que le dije:
- En realidad, la niña es muy guapa, ella no es problema; pero no podría casarme con ella, hay un inconveniente grande.
- ¿Cual? -preguntó la madre.
- La simpática suegra- respondí, y la gitana, que no lo entendía, se quedó pensativa, mientras la niña se empezó a reir:
- Mamá, ¡tú!
- ¡Pero muchacho, si ya te he dicho que para mí no es ningún problema, que tienes mi bendición!

11 junio 2010

Entre el follón y el ombligo

Hola, hola,

sé que soy como un fantasma que aparece una vez al mes y se marcha sin hacer ruido casi, pero tenéis que comprenderlo. Ahora soy funcionario, tengo que descansar de tanto esfuerzo...

En un juicio se produjo éste diálogo:
"Pregunta: ¿Le dispararon en medio del follón?
Respuesta: No, me dispararon un poquito más arriba, entre el follón y el ombligo."

Y es que hay que tener mucho cuidado con las cosas que se dicen. Porque cuando uno escribe puede revisar lo escrito, pero cuando uno habla ¡no hay marcha atrás! Y lo malo es que encima haya una persona que registre todo los que decimos, bien porque sea taquígrafo, bien porque sea mujer...

-¿Mujer? - diréis algunas a la defensiva, temiendo que vaya yo a empezar con cuestiones peliagudas. Y yo lo ratifico, sí. ¡Qué capacidad tienen las féminas para recordar de memoria las palabras que se han dicho! Es más, cuando te piden que les cuentes qué paso, suelen recalcar: "¿Pero qué dijo exactamente, cuáles fueron sus palabras exactas?" Yo me suelo encoger de hombros pues nunca recuerdo las palabras exactas, y si me apuráis, ni las aproximadas.

Pues eso, que las conversaciones son peligrosas, sobretodo si te las registran. Como me sucedió a mí en una conversación con una chica. ¿Conversación... o monólogo?

José María dice:

¡Hola!
¿Has visto alguna de las pelis que hablamos?
(silencio)
Cuando empiece a hablar solo me avisas...
(silencio)
No te olvides de avisarme, porque hablar solo es un síntoma de locura, y he evitado la depresión, la ansiedad, la paranoia y la psicodelia durante mucho tiempo
Como para caer ahora en la locura hablando solo
Por ahora me contento con cantar solo
Me gusta cantar solo
Sobre todo le gusta a las personas que no pueden escucharme
Me lo agradecen profundamente
Lo sé porque cuando canto en publico me piden con vehemencia e incluso con amenazas de muerte que me calle
(silencio)
Esto es casi como un email
De hecho cuando escribo un email empiezo a escribir tonterías como estas a ver qué sale
¡Qué capacidad tengo para escribir tonterías!
No será porque soy tonto, ¿no?
¿Tú qué opinas?
Mejor no me lo digas, a un tonto es muy difícil engañarle...Y tú eres demaisado buena como para no intentar engañarme
(silencio)
¿Sabes que ahora hago galletas?
Y tienen mucho éxito
Galletas saladas y dulces
De hecho se puede decir que me alimento de galletas ya que llevo dos semanas sin butano
Es que no coincidimos
Recuerdo que una vez un butanero me echó la bronca porque vino tres veces a casa y yo no estaba
Voy camino de otra bronca del butanero.
Llamo al butano y al día siguiente me quedo en casa esperando. Ellos no vienen
Luego vienen cuando estoy en la biblio y me dejan una nota diciendome que ellos estaban y yo no
Claro, yo no puedo dejarles esa nota
Juegan con ventaja
Mi vida se reduce a aguantar broncas del repartidor de butano.
Ya ha pasado dos veces pero no pasará una tercera.
Voy a salir con la bombona de butano vacía al balcón y voy a amenazar con volar el edificio como no me traigan otra bombona de butano
Claro que sólo yo sabré que está vacía
A mi edificio no le hacen falta muchas amenzazas, con solo decirle que puede haber un terremoto empieza a temblar
Un día de estos se cae, y con la mala suerte de que me va a pillar dentro esperando al butano
(silencio)
estoy viendo Boston por el google earth
¿Te acuerdas de cheers?
el bar, la serie de tv
http://www.youtube.com/watch?v=FD8ljNobUys
(silencio)
¿Te quieres casar conmigo? Interpretaré el silencio como un sí.
(silencio)
¡No no, que era broma!
Pues eso, que cuando empiece a hablar sólo que me avises
(fin)

Aún sigo esperando que me avise la chiquilla. Besos, saludos, abrazos y silencio