14 marzo 2011

Y el pollo, ¿qué? - Reflexiones y abundancias acerca de las gallinas.

Hola a todos, artrópodos, vertebrados y moluscos varios,

mi ignorancia, como la vuestra, proviene de la condición
humana -y como conozco tantas cosas sé que algunos sospecháis
que no puedo ser un humano, que soy más bien un mono-. Adán
comió del fruto prohibido y perdimos la ciencia infusa. Así­,
de un plumazo, nos hizo a todos tontos. A unos más que a
otros, y ya sabéis de quienes hablo. Y aunque me cueste
reconocerlo, el otro día demostré que era un poco más tonto de
lo que se podía sospechar al echarme un simple vistazo: un
tipo con gafas, delgado -y aún así­ fuerte como un armadillo
cojo-, y con pinta de leer más de lo recomendable.

¿La culpa? No está bien que andemos echando balones fuera,
como el Sevilla F.C. La culpa de mi ignorancia, está claro,
estriba en mi condición de hombre y en que he visto
demasiados documentales de animales de la 2 sin ningún
espíritu crí­tico. Uno, cuando ve a los pingüinos
reproduciéndose, se hace una idea clara de cómo vienen al
mundo los pingüinitos. Lo mismo pasa con el resto de
documentales sobre aves: ya sean pelí­canos, urogallos,
cerní­calos, buitres, ciervos o alcornoques:

1. primero la danza ritual con la que se conquista a la pareja -tengo que
aprender a bailar y pronto, si quiero conquistar a una pájara-,

2. luego hacen el amor -algunas aves más que hacer el amor hacen el ganso-,

3. luego ponen el huevo -a poder ser de dos yemas-,

4. y por último lo empollan como si fueran opositores -cuando estudiaba
siempre temí­ que me eclosionara algo por dentro de los pantalones-.

Pues el otro día me enteré de que las gallinas -y colijo que
el resto de las aves- ponen huevos con independencia del
gallo. Luego el gallo puede o no fecundar el huevo, pero el
huevo está ahí­, disponible a que lo frían. Cada día un huevo
-o dos para los más atrevidos-. Que no os engañen los
documentales: las gallinas no son tan promiscuas como parecía.
Ya no se puede decir de alguna que es más puta que las
gallinas. A lo más admitiría: "eres más miope que aquella
gallina que empolló un huevo de avestruz".

Tras esta tremenda prueba de independencia gallinácea,
prescindiendo totalmente del gallo para poner los huevos, no
me extrañaría que el desarrollo del feminismo actual se deba
en gran parte a una profunda y meditada observación del
comportamiento de tales aves. Y cuando aparece un gallo en un
corral debe ser algo así como un espectáculo de boys con
cresta y plumas.

Y como enseñar al que no sabe es un acto de caridad, estoy
seguro de que he ejercitado la caridad con muchos de vosotros,
reconocedlo, o con alguno al menos. Espero que mi ignorancia
no fuera solitaria, pero no me extrañaría, los héroes siempre
hemos tenido por compañera a la soledad...

Besos, saludos, abrazos, y un ligero aleteo.

Documentos adjuntos:
1. Si el gallo hace el amor con la gallina, el pollo, ¿con quién hace el amor?
¿Qué es exactamente un pollo? ¿Un gallo, una gallina, o un adolescente con
problemas de identidad?

2. Hablando de huevos: premio para el que me diga que es el ovismo. La
solución en la próxima entrada.

3. ¿Sabéis por qué se le dice a las gallinas para atraerlas: "pitas, pitas,
pitas"? Procede de una época lejana, cuando existí­a una moneda llamada
peseta, cuya abreviatura es "Ptas". Y es que, para los que tenemos un profuso
conocimiento del tema, es legendario el afán de lucro de las gallinas.

4. El apodo de Chico al hermano Marx que hacía siempre de italiano obedece a
su afición por las chicas. Pero no en español, sino que ellos las llamaban
gallinitas -chicken-.

5. Un dato más: la expresión "acostarse con las gallinas" quiere decir
acostarse temprano, y es que la promiscuidad de la especie las lleva a irse a
la cama lo antes posible, para hacer la noche más larga y así poder alternar
con el mayor número de gallos que puedan -o si la gallina es muy pervertida se lo
monta hasta con los indefinidos de los pollos-.

6. Cosas relativas a las aves:

-Ser el gallo del corral (expresión que a la vista de los nuevos datos se
refiere claramente al tipo tonto que está siempre rodeado de mujeres pero que
no se come una rosca, y sé de qué hablo).

-Si eres macho tente cacho, si eres hembra revolotea. (En ámbitos cinégeticos)

-Como la gaviota, de lejos tonta, de cerca idiota.(Ussía)

-Sabed vecinas,
que mujeres y gallinas
todas ponemos,
unas cuernos, otras huevos
(de Quevedo; algunos lo tachan de misógino, pero todo pinta
a que pasó por terribles experiencias emocionales).

3 comentarios:

Aprendiz dijo...

Yo sí sabía lo de los huevos, pero una cosa que me dijo mi amiga el otro día sobre los pájaros, y supongo que incluirá a las gallinas,
es que cuando ponen varios huevos, los primeros en nacer están más grandes que los otros, por lo que se comen toda la comida, así que las personas le quitan los huevos que ya han puesto y los sustituyen por unos de plástico y luego cuando ya han puesto todos los huevos se los vuelven a poner para que los empollen todos a la vez y tengan el mismo tamaño. Son cosas muy curiosas.

FRAN dijo...

Hola, Ric:

Conmigo desde luego que has ejercitado la caridad al enseñarme tanto sobre pollos, gallinas y demás aves de corral.

A las gallinas, en efecto, ya no se las podrá tildar de promiscuas, habrá que decirles aquello de "¡manda huevos!", jejeje.

Un abrazo muy fuerte

PS: Ya sabes que lo he enviado a los amigos, y estoy seguro de que se habrán divertido "un huevo", jajaja

Rictus Morte dijo...

Y pasaría lo mismo, Aprendiz, con los niños humanos si no impusieran cierto orden los padres. Sé de algunos que se dan cada mamporro....

Fran, no te fíes de mis enseñanzas, que son engañosas. Ojalá se diviertan tus amigos "un huevo". Y si el huevo es de avestruz, mejor que mejor.

Un abrazo a los dos