03 abril 2011

La diferencia

Hola a todos, seres vivos y minerales,

¿sabéis? Yo no debería estar aquí, trabajando de simple funcionario. Y no porque me parezca mal eso de ser simple, lo que me parece inadecuado es eso de ser funcionario. Suena a como si llevara pilas, pero en mi caso no son pilas. Si me pusieran una etiqueta en la espalda, posiblemente pondría leerse: “funciona con leyes”.
"que yo tengo aquí por mío
cuanto abarca el mar bravío
a quien nadie impuso leyes."

Y es que yo siempre he querido ser un juntaletras. Pero vamos, siempre siempre.Desde la eternidad de mi alma. Cuando Dios me creó estoy seguro que vio en mí un alfabeto descompuesto y pensó: a ver qué es capaz de hacer éste con ese montón de letras. De hecho, si hubiera nacido mono, y no simplemente guapo, allá por el año 800.000 antes de Cristo, estoy seguro que en vez de conquistar a la hembra atizándole con un hueso en la cabeza y llevándomela a una cueva -lo que sería como decirle en estos tiempos: “nena, mis padres no están en casa, ¿qué te parece si aprovechamos la coyuntura para jugar al parchis?”-; en vez de eso yo intentaría conquistarla recitándole algún poema. Imagino que sonaría algo así como:
-Uh ah ah ah ih,
uh ah eh eh ih*
Omito, evidentemente, la danza que acompañaría a tan ejemplar endecha.

Y aunque ahora nos pueda parecer extraño y una cursilería total, ya que nuestro lenguaje ha involucionado de manera clara, en aquellos tiempos estoy seguro de que hubiera obtenido algún resultado. Vale, seguro que ese resultado sería que fuera la hembra la que me atizase con un hueso, pero eso al menos es un resultado. Y todo resultado, en el mundo del ligue, es importante. Lo malo es cuando se genera indiferencia en el sexo opuesto.

¡Ah!, la indiferencia. ¡Mal rayo la parta! La indiferencia es lo peor que hay. Y para que veáis clara mi vocación de juntaletras, voy a separar los componentes de la palabra indiferencia para analizar su profundo e ignoto significado.
-In: dentro en inglés, en español prefijo negativo.
-Diferencia: resultado de una resta, distinción.

¿Os dais cuenta? Una persona diferente es una persona distinguida, pero una persona indiferente es una persona en absoluto distinguida. Vamos, un palurdo, un botarate, un vagabundo con traje. Así que os animo a que seáis diferentes, cada uno a su modo, claro. Yo, como veis, junto letras, pero os confieso que quizá tenga también guardado algún cadáver descuartizado en el congelador. No lo afirmaría con mucha rotundidad, pero esas chuletitas congeladas son parte de un
cadáver, quién puede negarlo.

Lo importante es no ser como el resto, que el resto es lo que sobra en una división, y nosotros queremos ser una resta entera: la diferencia.

Besos, saludos y abrazos

PS: es tremendamente divertido empezar a escribir algo sin saber lo que va a resultar, tenéis que intentarlo.

PS2: ser diferente no es ser rarito. No hagáis como yo.

*Traducción del poema, por si alguno no entiende el idioma de los primates:
-Uh ah ah ah ih
( ¡Ay! Qué cachiporrazo te he dado)
uh ah eh eh ih
(Con este hueso de enamorado)

2 comentarios:

pater familias dijo...

Aunque no hacía falta, gracias por la traducción del poema. ;-)

Rictus Morte dijo...

Un placer, también sé hablar el babuino ;-)