05 febrero 2013

Diario de una escopeta de feria


Querido diario,

hoy he vuelto a ir al psicólogo, los nervios me están matando. ¿Qué es lo que me pasa? ¿Por qué fallo tanto? No doy una. Y ahí están. Parece que los veo reírse de mí: patitos de goma amarillos por todas partes desfilando y desfilando. ¡Y que no doy una! Vamos, si yo fuera soldado querría ser patito de goma: 100% de probabilidades de salir indemne en las batallas.

El psicólogo, un revólver frío, plomizo, vacío y sin muchos escrúpulos ni sentimientos, me mira con condescendencia, pero yo sé lo que piensa. ¡Menudo! Está deseando ocupar mi puesto para disparar él a los patitos de goma amarillos. ¡En realidad TODOS quieren ocupar mi puesto! Pero no puedo comentárselo o dirá que estoy paranoica, y es capaz de ponerme una funda y encerrarme en un armero bajo llave.

Patitos de goma, patitos de goma, patitos de goma, un cocodrilo verde, patitos de goma, patitos de goma, lo que daría yo por un cocodrilo verde que se comiera a los patitos de goma...

1 comentario:

Lupiáñez dijo...

Hola,

Mucho tiempo sin pasarme, culpa mía. No obstante, me están gustando mucho la serie de entradas de "diario de...".

Puestos a ello, te sugiero que hagas el de una taza de váter.

Un abrazo.